¿En Tierra del Fuego lo único que pasa son casamientos entre gays?

En los últimos días los esfuerzos comunicacionales del Ejecutivo se centraron en respaldar la decisión de la gobernadora de autorizar la unión civil entre dos personas del mismo sexo, ante los cuestionamientos legales y morales que desencadenó dicha postura. Se trata de una sobre valoración de un acto de gobierno que en nada afecta a la mayoría de los fueguinos, cuyas realidades exigen respuestas que la gestión Ríos sigue sin dar.
Más allá de los cuestionamientos morales o éticos que atraviesan la decisión de la gobernadora Fabiana Ríos respecto a autorizar el casamiento entre dos personas del mismo sexo, y lejos de poner en tela de juicio la decisión o la validez de los matrimonios gay, resulta realmente llamativo el hecho de que la única información oficial vertida por parte del Gobierno en los últimos días esté relacionada con soportar esta decisión, o cuestionar a quienes se oponen con la misma libertad de opinión, juicio y derecho con el que la mandataria fueguina utilizó el poder que le dio el pueblo para a la hora de tomar la polémica decisión.

Ayer se difundió una supuesta encuesta del año 2008 que señala -según la Secretaría de Medios del Gobierno- que "la mayoría de los ciudadanos argentinos está de acuerdo con el casamiento entre personas de distinto sexo.

La Secretaría también destaca que "el presidente del Colegio de Abogados de Buenos Aires apoyo la decisión de la Gobernadora", y agrega a través de otra gacetilla por la vía oficial de comunicación del Gobierno que hay "serios cuestionamientos a los abogados que se oponen al casamiento gay", y la lista sigue...

La pregunta obligada es ¿no tiene otros problemas más locales e inmediatos que resolver o tratar de afrontar el Gobierno de Fabiana Ríos, como para usar el canal de información pública solamente para difundir opiniones afines a la decisión de la gobernadora? ¿O quién o quiénes son los interesados en difundir constantemente esta cuestión?

¿A quése apunta con esto, será que Tierra del Fuego pasará ser la próxima capital gay de la Argentina o del mundo o será que turísticamente se multiplicaran los ingresos por la llegada de cruceros gay, y con los ingresos extras que esto genere se equiparará el déficit de la provincia? ¿No hay otros temas importantes en lo que se ocupe el Gobierno, por ejemplo explicar el aumento de sueldos en funcionarios y la misma gobernadora; o las maniobras urdidas con algún grupo de legisladores para recortar la coparticipación a los municipios; o explicar la subejecución presupuestaria en salud y el congelamiento en los sueldos; o plasmar por la vía oficial cuál es el plan para en los dos años que les queda sacar a la provincia de la crisis; o informarle a los vecinos que hizo cada ministerio el año que pasó?

¿No tiene el Gobierno otras cosas que ocuparse que no sea del casamiento entre dos personas del mismo sexo que ni siquiera viven en Tierra del Fuego?

Lejos de cuestionar el derecho o no de casarse que tengan los gays, si es legal o no, los fueguinos no fueron quienes decidieron que estos dos alegres y luchadores muchachos se casen en Tierra del Fuego. Por ahí la mayoría de los fueguinos, que indirecta e involuntariamente fueron parte de esta "sensacional y oportuna" noticia, comparte la decisión. Alguien seguramente medirá esta instancia y preguntará a los comprovincianos si les gustó ser noticia de este modo, o si votaron a Ríos para esto, o si por haberla votado se tienen que hacer cargo del combo ideológico de la mandataria y aceptar mansamente que por ese voto haga y deshaga en estas cuestiones que lejos están de ser parte de los motivos por las que la que la eligieron. De otro modo, hubiesen existido manifestaciones masivas en la provincia a favor de esta decisión.

Si hay un bien que se le reconoce al Gobierno provincial como bandera es el del declamado apego a la legalidad. Por eso llama la atención que Fabiana Ríos decidiera ir en contra de un precepto legal claro; quizás el tiempo y la corriente contemporánea hubieran permitido que esta parte de la normativa vigente sea modificada y este matrimonio permitido. Pero hoy llama la atención que esto suceda como sucedió, aunque también es cierto que en el ejercicio del poder suceden estas cosas. Como es cierto que quienes saben de leyes y de impartir justicia determinarán el final de esta historia y si la gobernadora de Tierra del Fuego se excedió o no en sus funciones, cosa que nada tiene que ver con el derecho de las personas del mismo sexo a ser pareja, matrimonio o lo que sea.

En un estudio se señala que "(Rafael) Bielsa dice que corrupción en la función pública es la desnaturalización o desviación del regular ejercicio de la función pública, entendida esta como la entera actividad del Estado; esta no es solo las funciones del Poder Ejecutivo como poder administrador, sino como lo define Núñez el ejercicio de las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales, nacionales, provinciales y municipales, frente al comportamiento de sus titulares o al de terceros destinatarios o no del acto funcional".

No todas las prácticas inadecuadas son delitos tipificados en el Código. El hecho de que exista variabilidad dentro de las normas sociales hace que la calificación de un concepto como desviado de la función dependa y esté ligada al momento histórico y social como al sistema valórico vigente.

Agrega que la corrupción no es solo la ligada al preconcepto ciudadano, "es un proceder, este proceder tiene una característica sustancial, que es la desviación respecto de una cierta normatividad, o sea, la obtención del beneficio, se lleva a cabo, al margen de la conducta normal. La desviación puede hacerse respecto a una norma jurídica o normas éticas. (Silva y Hernández, 1995)".

Lejos de buscar herir susceptibilidades, es importante pensar en las cosas importantes que les interesan a los fueguinos, y quizás los esfuerzos enfocados en esto por parte de todos ayuden a encontrar un puerto para el barco en llamas que es Tierra del Fuego.

Más allá de lo justo o no de la causa, en Tierra del Fuego pasan cosas mucho más importantes que el casamiento gay, que debiera, en la misma línea liberal de pensamiento, ser un casamiento más.

Si deja de ser esto, en la defensa a ultranza y la sobre valoración de un acto de gobierno que en nada afecta a los fueguinos también se cae en el riesgo de cometer un acto no común y por lo tanto discriminatorio.

Como dato vale mencionar que en el motor de búsqueda google al poner, "casamiento gay tierra del fuego", aparecen más de 993.000 resultados.

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