Tierra del Fuego: tratan de impedir el avance de las llamas hacia otras zonas

Los vientos de menor intensidad permitieron mojar el suelo y las copas de los árboles.
Más que dedicarse a apagar las llamas de los bosques fueguinos (ya hay más de 1.000 hectáreas afectadas), la estrategia de combate al fuego parece enfocada en impedir que los incendios avancen hacia otras zonas. Por eso, ayer los 150 brigadistas se dedicaron más que nada a empapar con agua árboles verdes y suelos de los alrededores de las áreas incendiadas. "Lo que se perdió se perdió. Lo que ahora hay que impedir a toda costa es que el fuego devore más bosques", se sinceró un brigadista.

Las áreas se mojan con agua que los camiones hidrantes cargan en castoreras. Además de con agua, al fuego se lo combate con maquinaria vial, picos y palas.

Los vientos patagónicos volvieron a dar una mano en el combate al fuego. Es que ayer de nuevo tuvieron poca intensidad (soplaron a entre 15 y 20 kilómetros por hora, poco para esa zona en esta epoca del año), lo que colaboró para que las llamas, en parte, se aplacaran y a que no treparan hacia las copas de los árboles, en su enorme mayoría centenarias lengas de más de 20 metros de altura.

Ese es, justamente, el peor temor de los especialistas en combate al fuego. Cuando se queman las copas puede suceder que una ráfaga de viento desprenda una parte del árbol y lleve ese pedazo en llamas a 200 ó 300 metros de distancia. Y termine germinando un nuevo foco de incendio.

De acuerdo a Rubén Zoffoli, director de Defensa Civil de Tierra del Fuego, ayer quedaban tres focos: uno en la estancia "La Correntina", otro en el campo "Aguas Blancas" y el restante en "Río Valdez".

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación informó ayer de manera oficial que "brigadas del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNMF) actúan desde esta mañana en tres helicópteros para circunscribir los incendios y tener la zona controlada". En un comunicado también detallaron las características y modelos de las naves.

Pero desde Tierra del Fuego desmintieron la llegada de los helicópteros. "Acá todavía no están", dijo Zoffoli. También voceros de la gobernadora Fabiana Ríos aseguraron que en la zona no hay helicópteros operando.

Tampoco se decidió aún si se utilizaran aviones hidrantes para combatir las llamas. "Gastan mucho combustible y son difíciles de abastecer con agua. Además, su utilidad aquí es relativa porque hay diversos focos", explicaron en la gobernación fueguina.

La sospecha general en esa provincia es que los fuegos fueron provocados de manera intencional. Se barajan dos hipótesis: que se trate de una interna entre dueños de aserraderos y de campos o que lo que se busca en realidad es perjudicar al gobierno.

El secretario de Medio Ambiente de Tierra del Fuego, Nicolás Lucas, ya hizo una denuncia para que se investigue el origen de los incendios. Pero la causa aún no avanzó en nada.

En declaraciones a la prensa, Lucas reconoció que el peor foco es el de "La Correntina", "donde hay un frente de 30 kilómetros de largo por dos de ancho. Pero tampoco quiere decir que sea toda tierra arrasada. En ese predio hay focos de incendio y zonas de bosques que no se están quemando, es como si se tratara de un escopetazo que hubiera desperdigado perdigones de fuego".

Pese a los ruegos de los brigadistas, antes del sábado no habría lluvias.

Comentá la nota