"La tierra espera trabajo y sudor"

Al cumplirse un nuevo aniversario del asalto al cuartel Moncada, el presidente de Cuba, Raúl Castro, exigió más eficiencia en el reparto de tierras públicas y les pidió a los cubanos redoblar sus esfuerzos para intensificar el cultivo de alimentos. "No es cuestión de gritar ¡Patria o Muerte!, ¡Abajo el imperialismo!, ¡El bloqueo nos golpea! La tierra está ahí, esperando nuestro trabajo y sudor", señaló el mandatario, al tiempo que se mostró optimista en cuanto a las perspectivas de la isla para afrontar la actual coyuntura de crisis económica. "Por grandes que sean los peligros y las dificultades, el pueblo cubano seguirá adelante", aseguró.
Castro pronunció su discurso ante unas 200 mil personas congregadas en la plaza Calixto García de la provincia de Holguín, situada a unos 800 kilómetros al este de La Habana. La ocasión, marca el calendario cubano, es insoslayable: hace 56 años, un 26 de julio, un grupo de hombres liderados por Fidel Castro intentó el asalto al cuartel Moncada. Si bien no tuvo éxito, el hecho es recordado como el puntapié inicial de la resistencia contra la dictadura de Fulgencio Batista y el inicio de la lucha que culminaría con el triunfo de la Revolución seis años más tarde. "Producir la tierra es la primera prioridad estratégica", remarcó el viejo líder. "Es un asunto de seguridad nacional", subrayó.

Las palabras del menor de los hermanos Castro apuntaron directamente a uno de los ejes de la actual situación económica cubana. La Habana compra en el exterior el 85 por ciento de los alimentos que consume y, concretamente, tiene necesidad de empezar a sustituir con producción local esa cuota, ya que la situación internacional está lejos de ayudar.

Y es que con la actual crisis financiera, los precios internacionales del níquel, primer producto de exportación de Cuba, cayeron de unos 54 mil dólares la tonelada a poco más de 10 mil; el turismo, otra fuente de divisas, se encuentra en baja y la cuenta de alimentos importados, a su turno, en alza: con los aumentos de precios registrados en el 2008, ésta ronda los 2800 millones de dólares.

Por eso, tras encarar diversas medidas de liberalización de ciertos sectores de la economía en el primer año de su mandato, el gobierno liderado por Raúl decidió intentar contrarrestar la escasez de alimentos. Para ello, las autoridades comenzaron a entregar parcelas de tierra ociosas (alrededor de 1,5 millón de hectáreas o lo que equivale a decir el 50 por ciento de las tierras cultivables), a quien las solicitase.

En este sentido, el jefe de Estado afirmó que la entrega de tierras aprobada el año pasado "avanza", aunque reconoció que "persisten insuficiencias", pues hasta ahora se entregó el 39 por ciento de esas superficies. "Considero que es poco, aunque de todas maneras no es cuestión de salir corriendo a repartir sin control. Hay que hacerlo de forma eficiente y organizada", afirmó el mandatario.

Bajo la vigencia de la campaña "Ahorro o muerte", Castro anunció que el Consejo de Ministros analizará mañana un "segundo ajuste de los gastos previstos en el plan de este año", sobre lo que no anticipó detalles. Sin embargo, sí explicó que tal decisión se debe a "la reducción significativa de los ingresos provenientes de las exportaciones y las restricciones adicionales para acceder a fuentes de financiamiento externo". Para el miércoles, a su vez, Castro precisó que el Comité Central del gobernante Partido Comunista de Cuba debatirá "asuntos vitales relacionados con la situación internacional", en lo que diversos analistas locales interpretaron como una alusión a Honduras.

Raúl Castro, que cumplió 78 años el mes pasado, sucedió a su hermano Fidel, ahora de 82, luego de que éste tuviese que ser internado por una hemorragia intestinal tras pronunciar un discurso justamente en la misma ciudad de Holguín, hace tres años. En su primer discurso para esa fecha, en 2007, el mandatario había anunciado "cambios estructurales" y en el segundo, el año pasado, pidió sacrificios a la población y "virarse a la tierra".

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