La tierra y el calor entre los reclamos e inconvenientes de los visitantes

La tierra en suspenso que proviene de la obra del estadio azotada por el viento dificultó el paseo de los visitantes.
El viento de agosto y la sequía parecen haber constituido un factor "no previsto" por los organizadores de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. La tierra en suspenso fue el principal reclamo de artesanos y visitantes, que sufrieron alergias e irritaciones en los ojos por esta causa. También hubo reclamos por el calor, que se sumó a la falta de aire acondicionado, que fue puesto en funcionamiento recién ayer. También pidieron organizadores y fiscalizadores, agentes que ayudan en la estadía de los artesanos siempre y que este año "no hemos visto a nadie".

El polvo suspendido, que se levantó en la zona del Predio Ferial Catamarca por la construcción del Estadio de fútbol, fue determinante ayer para que muchos catamarqueños desistieran de visitar la fiesta. Las ráfagas de viento con tierra no sólo impedían ver a pocos metros de distancia, sino que ocasionaron alergias e irritaciones en aquellos que se animaron a atravesar el camino de acceso a la Fiesta. La tierra ingresó también a las carpas, desluciendo la mercadería de los artesanos.

"La municipalidad no tiene un camión regador para evitarnos este mal", señalaron. En tanto, otro admitió que había visto regar días anteriores pero en horas de la tarde, cuando el viento ya había desparramado la tierra por paños y artesanías.

A la tierra se le sumó otra jornada de calor, que ocasionó desmayos y descomposturas entre los artesanos. "Nos dijeron que el aire acondicionado estaba roto y recién hoy -por ayer- lo encendieron", explicaron.

En diálogo con este diario, algunos artesanos se refirieron a "las diferencias de precios que cobró Turismo en puestos similares". "A mí me iban a cobrar $320 y después lo rebajaron a $238, cuando se decidió el cambio de fecha". Igualmente, y según el puesto, los precios oscilaban desde $79 y hasta $400 por un espacio.

"No he visto a nadie de la organización desde que empezó la fiesta", reclamó uno de los artesanos consultados. Durante el recorrido también mencionaron que no hubo fiscalización de la mercadería y que esta vez "se vendió cualquier cosa en cualquier lado".

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