Tienen menos de 30 años y buscan un lugar en la arena pública

Ocupan bancas en la Legislatura y en Concejos Deliberantes, pero reconocen que son pocas las oportunidades que se dan a la juentud.
En todos los casos llegaron a la arena política de la mano de un pariente o de un "padrino". Tienen menos de 30 años y ya hacen sentir sus voces en la Legislatura o en los Concejos Deliberantes del interior. Sin embargo, este puñado de jóvenes dirigentes reconoce que hacen falta canales que permitan a la juventud capacitarse y encontrar espacios en la vida pública de la provincia.

Reinaldo Jiménez es el hijo del ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez. En 2007 fue electo legislador acoplado al oficialismo con apenas 28 años. Hoy es secretario de la estratégica comisión de Asuntos Constitucionales y presidente de la de Derechos Humanos. "No sólo es difícil entrar, sino que también nos perjudica el divorcio que hay entre la ciudadanía y la política, sobre todo entre los jóvenes", afirmó. El parlamentario sostiene que la militancia política es prioritaria si es que se pretende hacer carrera. "La experiencia se adquiere desde la participación activa. Llegar desde afuera a un cargo público es imposible, hay que militar", aconsejó. Luego, consideró que los jóvenes deben escuchar a los "veteranos". "Es importante tomar sus experiencias y sus consejos. Se aprende mucho de ellos, cuando uno tiene menos experiencia todo los días aprende algo nuevo. En mi caso, nunca me sentí apartado. Tampoco creo que haya una edad para el retiro de la política", aseguró.

En Las Talitas, el apellido Jorrat indefectiblemente se relaciona con la política. Con 25 años, Noelia Jorrat integra el Concejo Deliberante, cargo que también ostentaron su madre, Teresa, (en dos ocasiones) y su hermana, Julieta (en una oportunidad). "Lamentablemente, el ingreso y la toma de decisiones dentro de la política es dificilísimo. Por suerte, Participación Cívica dio espacio a los jóvenes. Pero hay políticos que están enraizados en el cargo", se quejó. "Es verdad que la experiencia aporta mucho, pero también que nubla la visión y el ingenio. Con los años, uno ya no arriesga tanto", afirmó. Según Jorrat, hay una cadena que impide a los jóvenes entrar de lleno en la vida política. "Hay militantes políticos jóvenes, pero los candidatos siempre son los mismos. Los partidos políticos deben tener más amplitud y dar espacios, los que ya están o estuvieron deberían permitir a los jóvenes que empecemos una carrera y no solamente tenernos para que colguemos un pasacalle", ironizó la edil de Las Talitas.

En Tafí del Valle, Oscar Guanco (27 años) debe luchar a diario para hacerse un lugar en el Concejo Deliberante. "En los primeros meses uno se encuentra con muchas sorpresas, hasta que logra acomodarse. Como en todo trabajo, es como pagar un derecho de piso. Sería bueno que haya una capacitación para los jóvenes, para que cuando sean elegidos sepan cómo manejarse", expresó el oficialista.

Alberto Leal (h) tiene 29 años y es concejal en Burruyacu. "De ambos lados se pueden rescatar cosas positivas. Por ejemplo, la experiencia que da la edad y el ímpetu y renovación que impone la nueva dirigencia. Por eso, creo que ninguno debería preocuparse por el lugar que ocupa el otro, sino que el retiro en la política debería fluir con la misma normalidad con que se hace en la mayoría de los ámbitos de la vida", reflexionó el justicialista.

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