Tiene el marco.

COPA LIBERTADORES / LIBERTAD 0 - ESTUDIANTES 0: Sabella dijo que quería que su equipo quedara en un cuadro y el Pincha ya está en cuartos de la Copa. Bancó su invicto de 12 juegos casi sin transpirar. Puede soñar.
Le decía Alejandro Sabella a Olé hace unos días que quería que su equipo quedara en un cuadrito. Bueno, ya tiene, al menos, el marco. Porque Estudiantes se bancó el trabajado 3-0 que había conseguido en La Plata casi sin despeinarse, y llegó a 12 juegos, entre Copa y Clausura, sin mancar. Y lo hizo con oficio. Con historia, de ésa que al Pincha, en este certamen, le sobra. Fue 0-0 pero podría haber sido otra victoria, porque cuando se animó, sobre todo en el inicio del segundo tiempo, fabricó fácilmente un combo de situaciones que hubieran agilizado el trámite burocrático que sentenciara una historia que en realidad ya estaba despachada desde los primeros minutos, cuando se divisó que Libertad no saldría a copar la parada como ameritaba la situación. El local apenas llegó un par de veces, ambas con Puoso, un cabezazo tímido, un tiro que pasó cerca. Y ya. Puoso, de lo guaraní más decente, terminaría expulsado, víctima de la impotencia de saberse vencido por goleada.

Estudiantes jugó casi al tranquito, pero siempre seriamente, a la altura del compromiso. Nunca se relajó. Y así, rara vez sufrió. Y así, demostró que no tiene nada que envidiarle a quienes puedan llegar a jactarse de campeonar en América. Plantel tiene. Verón viene aguantando a buen ritmo (y nivel) de a dos citas semanales. Andújar hoy debería ser titular de la Selección más allá de que Carrizo juegue en Lazio. La defensa va y va a todas, el medio que rodea a la Bruja acompaña mordiendo y generando fútbol por las bandas si el capitán respira. Y arriba, aunque ayer estuvo con la mira corrida, Boselli la mete (y mete), y la Gata, a quien será clave tenerlo al 100% para cuartos de final, parece haber reciclado aquellas genialidades que convidó en San Lorenzo. La banca, con Calderón y etcéteras, siempre paga. Y el grupo en sí parece haber entendido que una amalgama entre pibes y grandes les da de comer a todos. Ah, y no se divisan cucos en otras orillas. El marco, entonces, está...

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