"Tiene incontinencia bursátil"

Díaz está embarcado en la campaña presidencial de Eduardo Frei, pero no puede esconder su malestar con la cúpula de la Concertación. Pasó por Buenos Aires para participar de la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Desertificación.
Critica a la Concertación, pero desde adentro. Marcelo Díaz tiene 38 años y el año próximo cumplirá su primer mandato como diputado nacional. Se va a presentar otra vez al cargo en las elecciones de diciembre próximo, pero no quiere otros cuatro años iguales. "Ya es tiempo de hacer una nueva Constitución. Hasta ahora fuimos por la vía del pacto, del consenso, cambiando la constitución a través de las reformas. Pero sigue siendo la Constitución autoritaria y espuria de la dictadura", aseguró el dirigente. De paso por Buenos Aires para participar de la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Desertificación que finalizó el viernes pasado, el jefe de la bancada socialista en Diputados habló con Página/12 y analizó el escenario electoral que se viene del otro lado de la cordillera.

Díaz está ciento por ciento embarcado en la campaña presidencial de Eduardo Frei, pero no puede esconder su malestar con la cúpula de la Concertación. Sin pensarlo dos veces, aseguró que la coalición que gobernó Chile desde la vuelta de la democracia se volvió antidemocrática, oligárquica y excluyente. "Si noso-tros no hacemos un cambio, la gente no nos va a brindar su confianza y vamos a vivir una doble paradoja: perder la elección cuando nuestra presidenta tiene un nivel de popularidad record y perder a manos de un candidato que representa las ideas que están en retirada en el resto del mundo", advirtió.

A pesar de las encuestas que dan a Frei segundo lejos, el joven diputado aún tiene esperanzas. ¿Por qué? Porque su rival es Sebastián Piñera.

–¿No ve a Piñera como un rival difícil de vencer?

–Piñera demostró en el reciente debate que todavía podemos ganar. No tiene naturalidad porque tiene que proyectar una cercanía hacia la mayoría de los chilenos que en realidad no tiene. Además de su increíble riqueza, es un hombre que no tiene cultura de trabajo en equipo y que no tiene propuestas novedosas. Pero ante todo cometió errores en el debate porque es incapaz de ser honesto. Hace unos días un informe de Transparencia Internacional lo mencionó porque después de participar de una reunión de directorio de LanChile donde se conocieron los balances de la compañía, Piñera salió a comprar acciones con esa información privilegiada y ganó muchísima plata. Fue sancionado por la Superintendencia de Valores y Seguros, sanción que no apeló y pagó una multa de cientos de miles de dólares. Nosotros decimos que Piñera tiene incontinencia bursátil. No puede detenerse ante una posibilidad de negocio y la gente está empezando a reconocerlo como un candidato que tiene dificultades para distinguir lo público de lo privado, sus intereses personales de los intereses nacionales.

–¿Por qué entonces es el favorito en las encuestas?

–Piñera está encabezando las encuestas por los errores de la Concertación, no por sus propios aciertos. Yo creo que es muy probable que nosotros logremos el reencuentro con la mayoría histórica de la Concertación en segunda vuelta.

–Pero parte de la sociedad chilena parece querer romper con la tradición de la Concertación...

–Tenemos un problema efectivo y es lograr presentar a Frei como un puente entre dos generaciones, la vieja guardia y la renovación joven que se viene. No es fácil porque Frei ya fue presidente de la República. Nos juega en contra mostrar las mismas caras de siempre. Por otro lado, hay que entender que Piñera sostiene un doble discurso. Un estudio reciente en Chile mostró que no menciona ni una vez la palabra mercado en su discurso. En Chile Piñera no es el adalid de la defensa del mercado; no, él habla del Estado. Pero mientras más se lo conoce, más evidente es que ese discurso no es creíble. Piñera encarna el mercado, él es un especulador financiero. No levantó su imperio sobre la base de la capacidad productiva, lo hizo a través de la especulación financiera.

–¿Cuál es la diferencia entre lo que propone Marco Enríquez-Ominami y lo que ofrece Frei?

–Marcos más que ser una expresión de un movimiento ciudadano es una reacción ciudadana de desprecio a la lógica oligárquica con la que se ha conducido la Concertación en los últimos 20 años. Por ejemplo el sistema electoral binominal excluyente que permite que los comunistas, que representan entre un seis y un ocho por ciento, se queden afuera del Parlamento. Un sistema político en el que los candidatos a la Presidencia se eligen adentro de cuatro paredes y a dedo.

–¿Cómo se desarticula esa institucionalidad excluyente?

–Ya es tiempo de hacer una nueva Constitución. Nosotros tenemos una Constitución construida con una concepción autoritaria. Por ejemplo, la mayoría de las leyes en el Congreso tienen que ser aprobadas por mayorías especiales. No es casual que de los cuatro candidatos a la Presidencia, tres digan que hay que cambiar la Constitución. Sólo Piñera, heredero legítimo de Pinochet, no lo propone.

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