Tienden a regionalizar el control de los alimentos en la provincia

De 2.000 vehículos para transportar mercadería, que se registraban en nuestra provincia; en 2008 se pasó a 4.000 y en lo que va de 2009 a 6.000. Un resultado que se logró luego de que empezó a implementarse este Sistema Integrado.
Tras la puesta en marcha del Sistema Integrado (SI) para el control de alimentos en la provincia, el ingeniero químico Raúl Samitier, director de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal) dependiente del Ministerio de Salud de la provincia, remarcó que este trabajo que comenzó a concretarse junto a las comunas, municipios y el gobierno provincial "está dando muy buenos resultados".

"En los últimos años se venían registrando entre 1.500 y 2.000 vehículos para transportar mercadería en nuestra provincia; mientras que en 2008 -cuando se empezó a implementar este modelo- se inscribieron 4.000 y en lo que va de 2009 ya se han registrado más de 6.000 vehículos", ejemplificó Samitier.

Hasta el momento, son 72 las comunas y Municipalidades que firmaron convenios con la provincia para formalizar la implementación de este sistema.

De esta forma, "todos estamos involucrados en esta propuesta y asumimos la responsabilidad de garantizar la seguridad alimentaria desde la producción hasta el consumo, verificándose que se apliquen Buenas Prácticas en cada uno de los eslabones: en la producción, en el transporte, en el fraccionamiento, en la venta y en el consumidor".

"Antes cualquier establecimiento -desde un kiosco hasta una fábrica radicada en la provincia- vinculado al trabajo con alimentos dependía de una única oficina -ex Dirección de Bromatología de la provincia-. Ahí se realizaban los trámites de registro, el cobro de aranceles, las auditorías, entre otras acciones". Desde que asumió la nueva gestión del gobierno provincial, "todo lo que tiene incumbencia en el ámbito local -por ejemplo, un kiosco o un restaurante que sólo desarrolla su actividad dentro de la localidad donde está asentado- debe registrarse en la comuna o en el municipio que haya firmado un acuerdo con la provincia"; mientras que en el caso de que una empresa también venda fuera del lugar donde está asentada geográficamente debe registrarse en el ámbito provincial.

Lo mismo sucede cuando se tienen que inscribir los vehículos que transportan mercadería. Si el traslado de la mercadería se realiza en la localidad donde está ubicado este transporte, el registro debe hacerse en el gobierno municipal o comunal al que corresponda, de acuerdo a los convenios que existan. Y si este traslado se hace en distintas ciudades o pueblos de la provincia, la inscripción debe hacerse en la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal).

Este trámite se realiza de forma automática. "El transporte es auditado, se cargan los datos en el sistema; esta información viaja a nuestros servidores de forma instantánea y luego se envía la orden de impresión del certificado. En 15 minutos, la persona se va con esta constancia que le permite circular durante un año".

Si bien el costo de este trámite depende de las características de cada vehículo y de las comunas y municipios, "el monto a pagar se ubica cerca de los 120 pesos", agregó Samitier.

Acción integral

Assal junto a referentes de las municipalidades y comunas que rubricaron este acuerdo y con la colaboración de la Policía de la provincia también tiene a cargo las auditorías que se realizan en las rutas a los transportes -para detectar si un vehículo está registrado y de qué modo transporta la mercadería- y en los establecimientos que trabajan con alimentos. A partir de la información que se obtiene de estas auditorías "podemos planificar", precisó el ingeniero Samitier.

Se trata de implementar un cambio integral de la forma en que se trabaja y del significado que adquieren los conceptos. Cuando existía la Dirección de Bromatología de la provincia, "se hacían inspecciones y éstas eran interpretaban como algo sancionatorio y el inspector era visto como un policía que venía a cobrar multas o a sancionar". A partir de la implementación de este sistema, "ya no hablamos de inspección sino de auditoría, e intentamos acompañar -por medio de la capacitación y asesoramiento- a las empresas para que mejoren los puntos que desde Assal les remarcamos".

Las auditorías se realizan semestralmente y están coordinadas con los responsables de cada establecimiento.

Las comunas o municipios que quieran adherir a esta propuesta -por medio de la firma de un acuerdo con la provincia- sólo necesitan tener una computadora, una impresora y conexión a Internet. Si no cuentan con vinculación on line pueden realizar este trabajo desde un ciber. La persona que va a ingresar al sistema contará con una clave y es capacitada en informática y en otros temas en relación con el proceso de control que se debe hacer.

A la vez, la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria ofrece su laboratorio para realizar los análisis -de muestra de productos que provengan de distintas localidades- para detectar posibles adulteraciones o la presencia de bacterias en los alimentos.

descentralización

El director de Assal remarcó que "este nuevo sistema descentralizó obligaciones y fondos. Antes el pago que se hacía al momento de registrarse un establecimiento que desarrolla su actividad dentro de la localidad iba a la provincia; a partir de la implementación del Sistema Integrado, el ciento por ciento de lo que se paga va al municipio o comuna que realiza el trámite".

En el caso de que los establecimientos tengan incidencia en el ámbito provincial, el 60% del pago que se hace al momento de la inscripción se coparticipa -de forma automática- al municipio o comuna que corresponde, siempre y cuando haya firmado un acuerdo con el gobierno provincial.

Como se pretende consolidar el trabajo que están haciendo los gobiernos locales, se compraron más de 100 computadoras y termómetros láser para distribuir entre las comunas y municipios que están participando en esta actividad integral.

Se trata de un trabajo que "con el correr del tiempo se irá profundizando", aseguró Samitier al finalizar la charla con El Litoral.

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