“No son tiempos de llamar a una huelga”

El gobernador Jorge Sapag reafirmó que el Estado no puede otorgar aumentos salariales con un precio del petróleo que sigue bajando, y expresó sus dudas sobre la legitimidad del paro decidido por ATE en los hospitales
Desde Coyuco-Cochico, una pequeña localidad fronteriza que cumplió solo 10 años de su fundación, el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, destacó este viernes que “no son tiempos de llamar a una huelga, sino de llamar al trabajo”, al referirse al paro de tres días decretado por el gremio ATE en los hospitales neuquinos.

Sapag encabezó el acto del aniversario junto al jefe comunal, Abelardo Márquez. El de este viernes fue el primer cumpleaños en el que la localidad cuenta con la presencia de un mandatario provincial, ya que la oportunidad anterior fue al momento de su fundación, cuando asistió Felipe Sapag.

El gobernador hizo una referencia directa al actual conflicto que se vive en los hospitales, al afirmar que en el norte de la provincia la gente “trabaja sin protestas”.

En un contexto que justificaba por sí mismos sus palabras, aseguró estar “orgulloso de ser el gobernador de la provincia”, porque hay pobladores “que se sacrifican con su compromiso cotidiano y patriotismo, sobre todo en estos tiempos difíciles que requieren respuestas no fáciles”, dijo en referencia al contexto de crisis económica internacional.

“Escucho reclamos durante los tiempos de crisis, pero cuando los reclamos no se condicen con la realidad de esa situación (de crisis) no conviene hacer los reclamos sino trabajar”, advirtió.

Expresó su preocupación acerca de los conflictos gremiales, “sobre todo en materia de salud y educación”, y destacó que “no son tiempos de llamar a una huelga sino tiempos de llamar al trabajo”.

El actual precio del petróleo –en caída, aunque Neuquén en realidad sigue cobrando lo mismo, porque se mantiene el precio “nacional” de 47 dólares el barril- es el argumento para explicar porqué no se pueden otorgar aumentos salariales en esta coyuntura. No se olvidó el gobernador de contrastar con el hecho de que pese a ello el Estado provincial tiene “una cantidad enorme de obligaciones que cumplir”.

“Cuando se llama a una huelga se tiene que llamar con legitimidad, con argumentos legítimos”, dijo Sapag.

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