En tiempos de gripe A los chaqueños recurrieron a la caña con ruda

En tiempos de gripe A los chaqueños recurrieron a la caña con ruda
Como cada primero de agosto, los bares y cafés de la capital provincial y el Museo del Hombre Chaqueño se sumaron al ritual litoraleño para ahuyentar las enfermedades y pasar el duro mes de agosto, algo que en este año cobró mayor relevancia en medio de la pandemia de la gripe A.
Algunos ni bien iniciada la madrugada del sábado cumplieron con la tradición de ingerir los tres sorbos del brebaje, otros durante la mañana ya sea en los trabajos o en bares tradicionales del microcentro fueron convidados con un pequeño trago que según el mito fortalece las defensas naturales del cuerpo.

Sin dudas el museo del Hombre Chaqueño ya se convirtió en el lugar obligado de cientos de chaqueños que quieren el famoso trago telúrico que permita hacer frente al denominado "mes de los males". En doble turno los trabajadores del lugar convidaron la bebida, la cual fue preparada según el legado del fundador del organismo Ertivio Acosta. La actual directora del museo Gabriel Barrios contó que "el ritual es prepararlo dos noches antes, sin embargo nosotros venimos haciéndolo con un tiempo más amplio ya que preparamos cientos de botellas las cuales fueron repartidas a instituciones del medio, a los bares y amigos del museo como una gentileza por el respaldo constante. Además preparamos botellas grandes y de menor tamaño para la venta, que sirve en parte para el trabajo que tienen que realizar los trabajadores del museo que en muchos casos cobran un plan jefes de hogar".

Barrios dijo que estuvo sorprendida porque "este año tuvo mucha demanda nuestras botellas de gente que la quería para hacer regalos y algunos empresarios para sus empleados o reuniones que tenían durante la jornada. Por eso estamos pensando el año próximo poder extenderla a hoteles y otros sectores".

Sin distinción de edades, la tradición se cumplió al pie de la letra, salvo algunas controversias respecto a cuantos sorbos debía ingerirse, nadie eludió la posibilidad de hacerse de un pequeño vaso y por un momento se dejaron de lado las indicaciones constantes a las que es sometida la población con relación a la prevención de la influenza A y las colas que se hicieron en algunos lugares lejos estaban de respetar alguna distancia y quedó en evidencia que hay quienes tienen más fe en la caña con ruda que en el efecto que puede producir el alcohol en gel.

El carpintero de 74 años Rubén Flores fue uno de los que se escapó un momento de sus tareas habituales para poder tomar la poción. "Este ritual lo vengo repitiendo desde hace tantos años que ya ni me acuerdo. Hoy vine de manera urgente, porque el año pasado no tomé y me engripé, así que no quería que se me pase el día, más porque el frío no se quiere ir".

Los mozos de los distintos bares capitalinos también fueron los principales responsables de conservar viva la tradición, es así que en el tradición café Fénix, estuvieron predispuestos a que su clientela tenga la posibilidad de beber los tres sorbos y mantenerlos sanos durante este frío invierno.

Una jornada distinta

El programa radial Sin etiquetas conducido por Walter Bordón y Marcelo Tissembaum hizo una transmisión especial durante la mañana de ayer y desde el propio Museo del Hombre Chaqueño llevaron los conductores adelante su programa de los sábados, divulgando una costumbre que cada año toma mayor fuerza. Durante tres horas entre mates y anécdotas, compartieron con algunos parroquianos esta tradición, realzando la cultura popular de norte del país.

Larga historia

Fueron innumerables los sitos en los que se sigue incorporando a la vida urbana esta costumbre de los indios guaraníes quienes estaban convencidos que la bebida los inmunizaba en el invierno para enfrentar las pestes y ahuyentar los males.

La preparación, comienza varios días antes —dicen que cuando más estacionado, mejor— cuando se ingresan a la botella de caña gajitos de ruda macho. El ritual se repite en otros puntos del país, con algunas variaciones: se utilizan otro tipo de bebidas, como el whisky, el vodka o el ron; así como el complemento de otras hierbas en busca de un aroma agradable.

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