Tiempos difíciles para la gestión comunal

La semana legislativa transcurrió con los trajines diarios de la política. De a poco, el tablero se va reacomodando -o desacomodando- después de los mensajes que surgieron a partir de las elecciones de junio. La caída en las finanzas municipales siguen amenazando y también las divisiones dentro del oficialismo.
En los pasillos de calle 12 continúa intacto el fantasma del fin de los créditos. Muchas obras ven peligrar su continuidad, podrían caer en efecto dominó después de la interrupción de la obra de ensanche de la avenida 52 por falta de fondos de Nación. En las próximas semanas se vislumbra que las cooperativas tendrán que pelear con una situación igual de difícil de revertir: la de la falta de financiamiento, debido a la decisión del Gobierno nacional de cerrar el grifo de fondos.

En medio de la soledad que el intendente Bruera vive tras las elecciones que lo dejaron huérfano del Gobierno, pretende pegarse al gobierno provincial, el único recurso que queda disponible después de amagar una alianza con Francisco De Narváez.

Los del entorno del "Colorado" aseguran que se ve lejos de una alianza con el jefe comunal de La Plata ya que sabe que reúne votos como para lanzarse solo a la carrera por 2011. Así, Bruera recurriría a refugiarse en Scioli aprovechando su distanciamiento circunstancial de los Kirchner.

En este contexto, en el Concejo Deliberante, el oficialismo quedó en evidencia por los díscolos comportamientos que conviven dentro del bloque. La razón que dejó entrever las diferencias fue una ordenanza sobre el aborto, pero la lectura política fue mucho más allá, notando que los históricos aliados, como Fernanda Moggia, comienzan a abrirse de a paso (a propósito de la ruptura que su referente, el kirchnerista Carlos Castagneto, marcó con Bruera tras los comicios).

Gobernar sin mayoría puede ser un dolor de cabeza para los ediles del Frente Renovador Platense. Sobre todo teniendo en cuenta que en este semestre se tratarán ordenanzas claves como la reforma al Código de Ordenamiento, cuyo borrador estaría listo en noviembre para aprobarse antes de diciembre.

Además de ello, en el Ejecutivo se huelen renuncias. El caso de la secretaria de Hacienda Mirta Monti está en la mira, ya que la funcionaria no estaría dispuesta a continuar con su gestión por grietas con Mariano Bruera. También amenazó con su huida el director del Mercado Regional, Roberto Benitez Mendoza, esposo de Monti, después de los achaques sufridos por los reiterados conflictos gremiales en su dependencia.

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