El tiempo en la dimensión K

El tiempo ha sido, desde siempre, tema de polémicas sin final. Es que, en definitiva, como todas las cosas siempre depende desde dónde y quien lo analice. ¿Qué es el tiempo para un infante? Casi, una inmensidad hacia el futuro.
¿Cuánto pagaría por algo más de tiempo un nonagenario millonario? Ya ven, lo que para alguien es mucho, para otro es poco. Y así una situación que podría tener infinidad de variantes y casos para demostrarlo.

Claro, a esta altura, el lector estará preguntándose ¿a qué viene todo este introito? ¿Qué tiene que ver con la realidad del momento? Pues muchísimo, ya que nos aprestamos a desmenuzar si los dos años que le quedan de gobierno al matrimonio Kirchner son mucho o poco tiempo. Y también aquí debemos caer en la conclusión que todo depende de nuestro propio punto de partida. Casi, remedando una antigua columna sabatina del Diario "todo es color del cristal con que se mira".

Al paso que vamos, con la aceleración impuesta, es probable que el período de aquí a fin de 2011 se haga interminable. Así lo indica la fotografía de estos días. Lo que hasta hace poco era intocable, como las reservas, ya comenzaron a manotearse para pagar la deuda. ¿Esta es una actitud de un Gobierno que se dice de izquierda?

El dinero de los jubilados cada vez es menos y pronto quedarán sólo papeles y bonos, como en la época de Cavallo. La ANSeS no es una fuente de provisión interminable que alcance para todo, desde financiar a una fábrica de autos hasta pagarles a los menores los 180 pesos. Algo que, de paso, está teniendo un desorden impresionante, pues como buen producto de la improvisación, no les llega a quienes viven en una tapera y están consumidos por la necesidad, pero sí reciben la orden de cobro argentinos que desde hace años viven en el exterior, España por ejemplo.

Este de los pasivos es el más sensible, pero apenas un caso. Todas las cajas del Estado están siendo por igual vaciadas, el PAMI, el Banco Central, el Nación. Cómo estará la cosa que ya se encuentra en marcha una nueva moratoria.

Pero claro, este es el panorama de las finanzas. ¿Y el que tenemos en las calles? El kirchnerismo fomentó las organizaciones piqueteras, a las que utilizó para sus fines, sea marcando presencia y vivando en los actos, presionando a empresas, o confrontando con otros sectores díscolos a los objetivos kirchneristas. El control movilizador de las calles, como se lo define en la jerga. Pero claro, el monstruo creció tanto que se perdió definitivamente el control.

La pobreza clientelista hoy toma sus propias decisiones, pues los planes, bolsones y asistencialismo no alcanzan, son insuficientes. Se trató de calmarlos con los 100.000 puestos de trabajo de cooperativas, pero se los dieron a repartir a los punteros políticos y fue peor el remedio que la enfermedad. Enardecieron más todavía a quienes quedaron con las manos vacías.

Hoy, da la sensación que es sencillo reunir un grupo de necesitados, ir a la avenida 9 de Julio y sentarse allí a esperar una ayuda. Como la pobreza hoy se extiende a casi la mitad de los argentinos, es una modalidad que puede extenderse. ¿Quién le pondrá el cascabel al gato?

Y volvemos a los dos años. Con este panorama ¿qué le parece?, ¿es poco o mucho tiempo? Es que además de la realidad del momento, es lo que se trasluce en el futuro, el que está ahí a la vuelta de la esquina. Casi mañana. Da la impresión que hay decisión de hacer todo, pero absolutamente todo, al más puro estilo Kirchner, para mantener el poder después de 2011.

Por lo pronto, en caso de tener que irse, el matrimonio está amasando una fortuna de aquellas. Sólo en 2008 aumentaron su patrimonio en 27 millones de pesos, es decir, 2,25 millones por mes, ó 75.000 por día.

¿Usted se imagina algo semejante? Cada mañana que se levanta de la cama y luego de tomarse un cafecito, ¡zas! su cuenta bancaria automáticamente creció 75.000 pesos.

La causa por enriquecimiento ilícito está resolviéndola el juez Oyarbide, el mismo que está haciendo una descarnada persecución de Mauricio Macri -aunque con sus metidas de pata él contribuye, y mucho, para que lo escrachen casi todos los días-, quien de paso, permitió que el contador de los K vaya a explicar cómo se aumentó tamaña fortuna en un solo día, pero en cambio no aceptó que hagan lo mismo contadores de una organización denunciante. ¿Qué? ¿No me diga que usted sospecha de la Justicia?

Aunque, si de Justicia hablamos, ¿qué decir del ministro Aníbal Fernández? actual jefe de Gabinete y además, habiendo sido ministro de Justicia. Desoyó nada menos que el cumplimiento de una decisión judicial, como para que nadie tenga dudas que aquí la separación de poderes es apenas una sombra. El que decide es el Ejecutivo, y si es K muchísimo más todavía.

De Evo Morales, que acaba de confiscar un canal de TV porque es opositor, mejor no hablemos. A esta altura, no vale la pena.

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