Tibio compromiso con las provincias petroleras

La presidenta Cristina Fernández y los gobernadores de provincias productoras de petróleo y gas se reunieron este viernes en Rawson. Seguirá vigente el compromiso firmado en noviembre, y habrá mayor regulación del Estado.
El mismo día que desde el sindicato petrolero se “blanqueó” que ya hay unos 3.000 operarios suspendidos en el sector por la caída en la actividad, los gobernadores de las provincias petroleras argentinas obtuvieron un tibio compromiso de sostén a las empresas de parte de la presidenta Cristina Fernández.

Según comunicó el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, antes de abordar el avión para retornar desde Rawson, ciudad en la que se hizo la reunión, el Estado nacional intervendrá para impedir la importación de crudo (a precios inferiores a los nacionales) en la medida que la producción nacional abastezca sin problemas al mercado interno.

También se evitará la exportación, y se mantendrá por al menos otros tres meses lo que ya es un “precio sostén” del petróleo, a 42 dólares el de calidad Escalante, y 47 dólares el Medanito, para garantizar el nivel de liquidación de regalías a los Estados productores.

Además se anticipó que se lanzará al mercado el “gas plus”, entre julio y agosto para el caso de Neuquén, a un precio superior al que se paga actualmente; y que el Estado nacional, a través de CAMMESA, intervendrá para garantizar que ese gas tenga mercado. Es decir, habrá una presión para que las empresas lo compren aunque su precio sea más alto.

“Hemos llegado a la conclusión, tanto el gobierno nacional como los gobernadores, que hay que ayudar a los productores, para que aumenten la producción y que no haya importaciones de crudo, en la medida que se abastezca el mercado interno”, dijo Sapag en breves declaraciones antes de subir al avión.

La obsesión principal es mantener el nivel de actividad, porque no solo tiene que ver con volúmenes de producción y regalías, sino también con la cantidad de puestos de trabajo. Por eso preocupó que el sindicato petrolero de Neuquén, que conduce Guillermo Pereyra, alertara sobre un último relevamiento, que indicó que hay ya unos 3.000 operarios suspendidos en el contexto de la crisis, que cobran salarios menores sin trabajar, con acuerdo del gremio, que se comprometió a dar prioridad al mantenimiento de las fuentes de trabajo antes que a la recomposición salarial.

Esta situación, que fue acordada entre sindicalistas, gobernadores, empresas y el gobierno nacional en noviembre pasado, se extenderá por otros tres meses, procurando que no haya despidos, y que en ese tramo, se pueda tener un mejor panorama para la actividad.

En sus puntos salientes, aquel compromiso de noviembre del año pasado, estipulaba que: "al efecto de analizar el impacto directo las variables que motivan el presente preacuerdo, las partes constituyen una Mesa de Diálogo permanente durante todo el año 2009, fijándose la primera convocatoria en la primera quincena de marzo de 2009".

Decía además que "Las partes acuerdan suspender por el plazo de seis meses las negociaciones colectivas y paritarias vigentes dentro de un marco de mantenimiento de las actuales condiciones salariales del empleo en el contexto de la actividad proyectada. Las partes analizarán la prórroga del término de la suspensión en oportunidad de reunirse la Mesa de Diálogo prevista en el punto anterior".

Además, que "las partes ratifican los acuerdos salariales y convencionales ya suscriptos los que se efectivizarán en las fechas comprometidas en los mismos".

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