Thomas destacó la solidez de la infraestructura eléctrica argentina para prevenir colapsos como Itaipú

El director Ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá, Oscar Thomas, explicó que el colapso se produjo porque las perturbaciones atmosféricas que afectaron la zona Noreste de Argentina y Sur de Brasil sacaron de servicio las líneas que transportan la energía de Itaipú hacia San Pablo y en consecuencia salieron de servicios las unidades generadoras de esa central.
Pese a que el fenómeno meteorológico también afectó a gran parte del país, el titular de la EBY destacó a que "la infraestructura robusta, para producir y transportar la energía", constituyó el principal factor para que acá no se haya producido el colapso, que también repercutió en Paraguay, país muy dependiente del abastecimiento de la central de Itaipú.

Reportaje al Director Ejecutivo de Yacyretá, Arq Oscar Thomas.

-¿Qué pasó en Brasil?

El Brasil ha sufrido un colapso en su sistema eléctrico con fuertes perjuicios para sus usuarios y para la comunidad en general.

Estas situaciones generan contratiempos de todo tipo a la población dificultando el transporte, bloqueando las comunicaciones, incrementando los problemas de seguridad e imposibilitando el uso de la infinidad de artefactos y equipos que utilizamos actualmente para las actividades domésticas y productivas en nuestras sociedades, las que cada vez más dependen de un suministro confiable de electricidad.

El colapso se produjo porque las perturbaciones atmosféricas que han afectado la zona Noreste de Argentina y Sur de Brasil sacaron de servicio las líneas que transportan la energía de Itaipú hacia San Pablo y en consecuencia salieron de servicios las unidades generadoras de esa central.

Si se tiene en cuenta que Itaipú suministra más del 20 % de la demanda en Brasil se puede entender que su salida de servicio intempestiva haya desestabilizado completamente todo el sistema, sacando en cascada un gran número de instalaciones de generación y transporte.

¿Porqué la situación no afectó nuestro sistema eléctrico si tuvimos las mismas tormentas?

Evitar estas situaciones de graves colapsos de los sistemas eléctricos tiene una única receta, disponer de infraestructura robusta, para producir y transportar la energía y este es el camino que Argentina ha tomado con decisión a partir de 2003. Le voy a dar dos ejemplos que ilustran claramente lo que quiero decir.

El Plan Federal de Transporte Eléctrico que lleva adelante el Ministerio de Planificación Federal involucra 5000 km de líneas de 500 kV, construidas o en proceso de ejecución, entre ellas la tercera línea de Yacyretá con casi 1000 km de extensión habilitada en 2008.

Si recordamos que en 2002 el sistema eléctrico contaba con 9000 km de líneas de esta tensión, estamos ampliando en más del 50% la capacidad de transporte que desarrolló el país en toda su historia.

Esta misma visión política ha impulsado la terminación de Yacyretá permitiendo incrementar su capacidad de generación de 11000 a 16500 GWh por año, es decir un aumento de 50% en su producción, a partir de las obras que se llevan adelante desde 2004 hasta la fecha y que permitirán, a partir de fin del año próximo, alcanzar la meta de 20000 GWh por año con un incremento total del 80% en su producción.-

¿Pero Argentina no había hecho progresos en su sistema eléctrico a partir de las privatizaciones?

Esta es una pregunta interesante porque es necesario analizar los hechos y no guiarnos por las especulaciones de los muchos expertos en energía que tienen espacio en los medios para hablar de las buenas viejas épocas de mercado.

Estos dos ejemplos a los que me he referido cuando hablo de las inversiones en la red de transporte y en el proyecto Yacyretá debemos contrastarlos con los hechos de la experiencia de los 90 cuando primaban las políticas fundamentalistas de mercado.

En materia de inversiones robustas en transporte, en aquella etapa solo se construyó la cuarta línea del Comahue que, a pesar que contaba con los estudios terminados e incluso con parte de los materiales comprados por Hidronor hacia fines de los 80, recién se habilitó a fines de 1999. Después de la cuarta línea no se hizo nada más, es decir que en más de una década de decisiones delegadas en el mercado, la capacidad de transporte se incrementó solo el 12%.

Por su parte Yacyretá, como conocemos, quedó funcionando desde el año 1994 hasta abril de 2006 a cota 76 msnm suministrando una potencia promedio de 1.350 MW y una generación anual de 11.900 GWh, impidiendo que sus 20 turbinas puedan suministrar 3.000 MW de potencia y 20.000 GWh/año de energía.

Es por ello, que con el objetivo de concluir el emprendimiento y poder disponer de una potencia adicional de 1.650 MW y 8.200 GWh/año más de energía, los Gobiernos de Argentina y Paraguay acordaron a través de la EBY la implementación del Plan de Terminación de Yacyretá para relocalizar una población de 8.500 familias a conjuntos habitacionales; adquirir inmuebles para afectar a obras, o para áreas de reservas ecológicas, o para conformar el embalse de la represa; ejecutar obras para proteger cinco ciudades, realizando caminos, costaneras, puentes; ejecutando reposiciones de equipamientos afectados tales como puertos, aeropuerto, edificios públicos varios; y además realizar acciones sociales y medioambientales que significan una inversión estimada de 2.000 millones de dólares.

En ese sentido, hasta octubre de 2009 Yacyretá ha mejorado su producción energética incrementando la potencia disponible de 1.350 MW a 1.950 MW lo que significó una potencia adicional de 600 MW, y un incremento de generación de 11.900 GWh/año a 17.300 GWh/año o sea un adicional de 5.400 GWh/año, creciendo el nivel del embalse 4,00 metros (pasando de cota 76 msnm a cota 80 msnm), previendo continuar recreciendo gradualmente el embalse de tal forma de llegar a cota definitiva 83 msnm para fines de diciembre de 2010.

-¿Porqué Paraguay resultó afectada por este colapso en Brasil y Argentina no?

La salida de Itaipú llevó también al colapso al sistema eléctrico de Paraguay que es muy dependiente del abastecimiento desde esa central, pero no afectó al sistema eléctrico argentino, que si bien tiene interconexiones tanto con Paraguay como con Brasil y ha estado sometido a los mismos fenómenos atmosféricos, a partir de las fuertes inversiones que se han realizado en estos últimos años, tiene ya un alto nivel de confiabilidad.

Quisiera resaltar que actualmente estamos estudiando con nuestros socios de Paraguay las acciones que hay que llevar adelante para una plena interconexión de los sistemas regionales y tengo la convicción que los resultados de estos estudios permitirán resolver la vulnerabilidad del actual sistema de transporte de Paraguay.

El objetivo de estos estudios es proponer a nuestros gobiernos un plan de desarrollo de los vínculos eléctricos entre las grandes centrales hidroeléctricas de la región que permitan incrementar la confiabilidad del abastecimiento, no solo a Paraguay, sino también a todos los países socios de estos emprendimientos.-

Una última reflexión sobre este tema que quiera aportar Siguiendo aquella conocida frase "mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar", debemos ver los hechos.

Aquellos expertos a los que me referí antes, se han cansado de anunciar el colapso energético en Argentina y este no ha llegado. Y no ha llegado porque desde 2003 las decisiones están guiadas con nuevos paradigmas, con un rol protagónico del Estado en la toma de decisiones que nos permite contar con un sistema eléctrico cada vez más robusto.

Las inversiones que el Ministerio de Planificación Federal que conduce el Ministro Julio De Vido lleva adelante en materia de transporte eléctrico, en la terminación de Yacyretá, en generación distribuida en puntos débiles de la red y en la próxima puesta en marcha de la central nuclear de Atucha muestra un Estado presente en aquellas áreas estratégicas que no son resueltas por el mercado.

Simultáneamente se han estimulado inversiones privadas en generación que han complementado las inversiones directas del Estado en una complementación que ha permitido sanear las debilidades del sistema eléctrico argentino, aún en medio de un explosivo crecimiento de la demanda.

En Yacyretá estamos trabajando comprometidos con este proyecto energético para la Argentina, con la convicción que es el único camino para materializar la infraestructura que dé sustentabilidad al desarrollo del país y de la región.

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