Textiles confían en que se frenará la importación

La actividad se encuentra fuertemente afectada por la contracción de la economía y por el ingreso de mercaderías de China y de Brasil. Las trabas burocráticas al ingreso de prendas de vestir podría estimular el mercado interno. Previsiones energéticas
El ingreso de prendas de vestir de China y, en menor medida, de Brasil, sumado a la contracción de la economía argentina, mantiene en estado de crisis a la industria textil nacional. En este contexto de crisis, los empresarios esperan que las medidas implementadas por el Gobierno central para frenar el ingreso irrestricto de mercaderías del exterior arroje resultados, mientras que en el plano laboral se aguarda que las empresas del sector promuevan nuevas inversiones con los beneficios que obtienen de los programas de recuperación productiva. "Las medidas que está tomando el Gobierno, de impedir que entren algunas importaciones, a través de la licencia no automática, abre un panorama más auspicioso para la actividad textil", dijo el gerente de Santista Textil (ex Grafa), José Suhami. Dejó en claro, sin embargo, que la recesión de la economía, que afecta a todas las actividades, no da respiro a las textiles.

Las licencias no automáticas establecen trabas burocráticas para las importaciones, en especial de telas terminadas, cuyo ingreso en los últimos meses generó gran preocupación en el sector textil argentino.

"El principal problema sigue siendo la entrada de mercadería de afuera. El año pasado la situación se tornó muy grave, por el creciente ingreso de prendas de China y de Brasil; pero ahora las expectativas mejoraron porque se les aplica trabas burocráticas a estas importaciones", recalcó Suhami.

"Aunque la economía en general no haya mejorado, tenemos confianza en que podremos comenzar a trabajar un poco mejor, no a pleno ni mucho menos, pero algo mejor", subrayó el empresario.

Por su parte, el presidente de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio, dijo que se observa un notable incremento de las operaciones de importación en condiciones de competencia desleal, "que se extendieron e intensificaron sobre todo a partir de la irrupción de la crisis financiera internacional en el segundo semestre del año pasado".

Suhami hizo hincapié en que las industrias todavía deben comercializar sus stocks, situación que también afecta a sus propios clientes compradores. La caída de los niveles de actividad en las textiles tucumanas preanuncia una etapa invernal en la que no habría inconvenientes en el suministro energético para las fábricas, como ocurrió en años anteriores. "Hasta ahora no tenemos restricciones ni de gas ni de electricidad, y creemos que no habrá problemas en el resto de la temporada", subrayó Suhami.

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