Testimoniales: un recurso K que también juega para la oposición

Por: Eduardo Aulicino

Nadie en el Gobierno imaginaba que el tema quedaría instalado de manera tan persistente en el primer tramo de la campaña y por eso, casi de apuro, fue necesario armar un libreto para defender otra vez las candidaturas testimoniales, frente a la ofensiva judicial y política de la oposición.

Los opositores computan haber impuesto un punto en el pobre temario electoral, aunque sin poder responderse si esto impacta finalmente en los votantes. Logró, sí, una constatación: los posibles costos inquietan al oficialismo, que dejó de mostrarse indiferente y salió a hablar de intentos de proscripión.

La evolución de los reclamos en el plano judicial genera en estas horas una situación paradójica entre la oposición y el oficialismo.

Los opositores decidieron apelar el primer fallo, favorable al oficialismo, pero no tienen reales expectativas sobre lo que vaya a ocurrir en la Cámara Electoral, tal vez esta misma semana. "Esto sale dos a uno o tres a cero a favor del Gobierno", especula una fuente radical en relación a cómo estarían los tantos entre los tres integrantes del tribunal. Cerca del autor de los escritos, el candidato a diputado por la Ciudad Ricardo Gil Lavedra, también son escépticos, y reiteran que llegarán hasta la Corte.

También el oficialismo advirtió que recurrirá al último escalón de la Justicia si no son avaladas la candidatura de Néstor Kirchner y la jugada de las testimoniales. ¿Por qué hizo expreso ese camino, que por cierto puede transitar por derecho propio? Ocurre que las versiones sobre el presunto rechazo de un camarista alcanzaron para generar inquietud sobre un desenlace que la oposición ni siquiera imagina.

Fuera del terreno estrictamente judicial, las especulaciones dan vueltas alrededor del impacto que el tema puede tener en los votantes. No hay respuestas concretas, en ninguna vereda de la política. En la oposición señalan que la reacción del ex presidente y de Cristina Fernández de Kirchner reaviva el debate, pero evalúan que ni siquiera para ellos es conveniente seguir girando en torno de las candidaturas testimoniales. "Esto debe quedar instalado como una muestra más de las debilidades del Gobierno en materia institucional, pero hay que buscar discutir problemas de fondo más cercanos a la gente, y nacionalizar la campaña", opina un dirigente radical que trabaja en ese terreno.

En el oficialismo, las últimas reacciones se explican como un modo de no dejarle el centro del escenario a la oposición. Pero más allá de forzar el discurso con alusiones a un intento de "proscripciones", se nota cierta incomodidad por la extensión en el tiempo de las críticas a las candidaturas testimoniales, eufemismo con que el propio oficialismo bautizó al recurso para anotar dirigentes que luego no asumirán los cargos por los que compiten. Esa fue, en rigor, una jugada enfocada al interior del peronismo, para garantizar lealtades de jefes comunales, y pensada para sumar hacia afuera en unos pocos casos, empezando por el de Daniel Scioli.

Otro dato llamativo en una campaña por ahora descolorida se relaciona con la estrategia opositora. Su intención es nacionalizar la campaña y también, en la medida de sus posibilidades, la lectura de los resultados de la elección. Intentan no quedar enredados en el desafío de Buenos Aires, como eje casi excluyente de la disputa, y contar sobre todo la cifra de diputados que logre cada fuerza, partiendo del presupuesto de que el Gobierno podría perder un buen número de diputados. En sentido inverso, Kirchner apuesta centralmente a la Provincia, para compensar además resultados que se pronostican pobres en los otros grandes distritos: la Capital, Córdoba y Santa Fe.

¿Habrá tiempo y voluntad política para discutir la cuestión de fondo que se esconde detrás de las polémicas candidaturas testimoniales? No parece, cuando se considera natural que florezcan "listas colectoras" en casi todas las fuerzas y también que las listas sean cerradas en las oficinas de algunos dirigentes, sin elecciones internas de ningún tipo.

Comentá la nota