Test de fuerzas hoy en Santa Fe para Carrió

Por: Rubén Rabanal

Fue un día libre para el matrimonio político de Elisa Carrió y el radical Gerardo Morales, sobre el que la pareja no se pedirá hoy explicaciones, menos cuando debe volver a reunirse en Santa Fe para el encuentro con Hermes Binner, el tercero en discordia en esa relación.

La visita de ayer de la jefa de la Coalición a Córdoba tuvo todo lo que Luis Juez esperaba y más. En una conferencia de prensa en Córdoba capital Carrió dijo claramente: «Vengo a apoyar a Juez en el convencimiento absoluto de que es el mejor senador que puede tener Córdoba y que va a defender los intereses de la provincia». Sepultó así al radicalismo local que, en contra de su propio jefe, Mario Negri, se negó a un acuerdo electoral con Juez llevando a la UCR con lista propia.

El viaje para reunirse con Binner hoy a las 17 en Santa Fe será quizás el más tirante de todos los que el matrimonio Carrió-Morales emprendió durante la campaña. Los tres tienen un acuerdo cerrado en la provincia que apoya al socialista Rubén Giustiniani como candidato a senador, pero en la relación nunca hubo amor político. «No es capaz de planear acciones de Gobierno», dijo Binner de ella la semana pasada, una declaración que fue acompañada por otra definición polémica de Giustiniani en la que consideró que Cobos y Carrió ni se acercaban en chances electorales a la figura de Binner. El socialismo y el ARI en Santa Fe no pueden ideológicamente llevarse mal, pero la relación siempre pareció imposible y con ese marco hoy deberán ponerse para la foto como socios que son para esta elección.

En cuanto al capítulo Córdoba, tanto Carrió como casi todo el Comité Nacional de la UCR siempre creyeron que los radicales que se negaron al acuerdo con Juez, liderados por Ramón Mestre (ahora primer candidato a senador por la provincia), lo hicieron siendo funcionales al kirchnerismo y al gobernador Juan Schiaretti al mismo tiempo. Muchos de ellos son intendentes que siempre se negaron a que Negri avanzara en una política de confrontación con el Gobierno nacional. De hecho, fueron los que apoyaron finalmente a Mestre y al propio Oscar Aguad en las elecciones en contra de Negri.

Tanto fue así para Carrió que ayer recordó que «con Juez y con Mario Negri fue con los primeros que comencé a hablar de un acuerdo a nivel nacional». Negri es amigo personal de la jefa de la Coalición Cívica desde hace años y, tal como lo relató, mantuvo negociaciones con él mucho antes que comenzara a hablar con el jujeño Morales.

Así, en campaña en contra del radicalismo de Córdoba, Carrió consideró que el apoyo a Juez es «un merecimiento justo por el fraude que fue cometido contra él en su candidatura a gobernador en 2007. Cuando no hay justicia por eso, es bueno que el pueblo declare su propia justicia».

Fue un encuentro de elogios mutuos con el cordobés que sin dudas produjo celos hasta al propio Morales. «Va a ser una voz muy escuchada en el Congreso. Con su sátira política va a hacer temblar a muchos senadores acostumbrados a las prebendas y su apego al poder», le dijo Carrió.

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