El terror, la zozobra, estuvieron presentes durante la visita de Cristina Kirchner

Nuestra provincia fue destino el lunes, no solo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, de gobernadores de provincias vecinas, de ministros del Gobierno nacional y de dirigentes políticos de todo el norte argentino, sino también de “personas foráneas”, peligrosas claro, que merecieron la “preocupación” de la Policía provincial y hasta del ministro Javier Silva.
Así lo comunicó el propio ministro Javier Silva en los micrófonos amigos de Radio Ancasti, “que en las últimas 48 horas se incrementó el ingreso de foráneos a Catamarca, lo que preocupa bastante a las autoridades gubernamentales. No obstante ello, nos hemos puesto a disposición de las autoridades nacionales, quienes no nos han dejado intervenir en lo que se refiere al operativo de seguridad”.

Durante la tarde ya fue el Jefe de la Policía quien dedicó horas a comunicar en todas las radios posibles esta preocupación, descuidando incluso la atención al tema. El comisario Francisco Soria, informó que se incrementó el ingreso de personas a través de distintos vehículos, "los cuales están siendo chequeados minuciosamente a los fines de brindar una mejor seguridad dentro de la provincia".

Tanta celo por “advertir” a la población sobre la terrorífica presencia en Catamarca de “foráneos” evidentemente les quitó la atención necesaria al Jefe de Policía y al propio ministro Silva, porque finalmente los “foráneos” actuaron rompiéndole los vidrios de la camioneta 4X4 del diputado del FCS, Juan Pablo Millán.

Esos preciosos minutos, que en realidad fueron horas, porque fueron varias las radios por las cuales se dio la “advertencia”, le impidieron a los encargados de la seguridad de los catamarqueños de vigilar a esos “foráneos”, porque ya que no se los detuvo en los puestos camineros, al menos merecían un control estricto de las actividades que venían a realizar semejantes energúmenos en la provincia.

Como ninguna de esas tareas de control preventivo o seguimiento se realizó, finalmente los “foráneos” tuvieron tiempo de sobra para destruirle los vidrios de la camioneta al jefe del bloque de diputados del FCS, Juan Pablo Millán.

Además de expresarse sobre tantos temas políticos, que generalmente no coinciden con las verdaderas preocupaciones de los catamarqueños comunes, algún día Javier Silva debería exponer los criterios que guían las políticas de seguridad de esta gestión del FCS.

Además también, el ministro Silva, el Jefe de Policía o el mismísimo Eduardo Brizuela del Moral, sino quieren que la gente común piense que se trató todo de una vulgar puesta en escena, otra en realidad, deberían clarificar el incidente del cual fue victima, justo él, el locuaz legislador oficialista, quien rápidamente acusó a los “foráneos”. Los más exigentes podrían pretender saber como es que los “foráneos” identificaban la camioneta de Millán, porque ese dato podría ser la punta para identificar a los energúmenos locales que talvez marcaron el vehículo.

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