El terror golpeó en el gran bazar

La principal ciudad del conflictivo límite con Afganistán fue sacudida por un coche bomba que arrasó parte de un mercado y mató a 49 personas.
En una nueva señal de que el conflicto afgano continúa desbordando las fronteras del país, la ciudad paquistaní de Peshawar, capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste (PFN), fue escenario del más sangriento atentado de los últimos siete meses en el país. Al menos 49 personas murieron y 142 resultaron heridas cuando un atacante suicida hizo estallar su vehículo en una zona de comercios de la antigua ciudad. El gobierno del presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, pronunció una condena contra el atentado y reiteró su compromiso de "erradicar" el terrorismo.

Aunque ningún grupo reclamó de inmediato la autoría del atentado, el primer ministro, Yusuf Raza Guilani, calificó a los extremistas como los "mayores enemigos del país".

"Los terroristas atacan a gente inocente para que el gobierno detenga sus operaciones contra ellos, pero su plan diabólico se verá frustrado por el poder del pueblo", dijo el premier.

El ataque contra el mercado de la calle Khyber fue el sexto en Peshawar desde junio y el más grave registrado en Pakistán desde que en marzo 57 personas perdieron la vida en un atentado suicida perpetrado en una mezquita repleta de fieles en la región tribal de la frontera afgano-paquistaní, en la que el histórico Paso de Khyber es símbolo de invasiones y guerras.

La potente explosión de ayer barrió decenas de puestos de venta y destrozó automóviles. Un colectivo repleto de pasajeros que se encontraba justo delante del vehículo del suicida resultó directamente impactado. En los noticieros de la televisión paquistaní se sucedieron las imágenes de un autobús y de otros vehículos completamente carbonizados, entre montañas de escombros en la zona del estallido, además de sangre y partes de cuerpos. "Vi cadáveres desnudos", relató Mohammad Kamran, propietario de un comercio. "Vi a un hombre que había perdido ambas piernas pero intentaba salir del autobús". "Fue todo tan terrible que eché a llorar. ¿Quiénes son estas personas brutales para cometer actos tan atroces?", añadió Kamran.

El ministro de Salud de la provincia, Zahir Ali Shah, confirmó la muerte de 49 personas y dijo que el hospital Lady Reading de la ciudad atendió a la mayoría de los heridos. Entre las víctimas hay mujeres y niños, y alrededor de 50 de los sobrevivientes se encontraban ayer en estado grave.

Por su parte, el jefe de la policía local, Liaquat Ali Khan, dijo que las primeras investigaciones confirman que el atacante hizo detonar en su vehículo una carga que consistía en proyectiles de artillería y alrededor de 50 kilogramos de un potentísimo explosivo que estaba camuflado en el revestimiento de las puertas del vehículo.

Efectivos policiales y militares cerraron la zona y establecieron un cordón de vigilancia en torno a la ciudad, mientras las autoridades enviaban mensajes por celular al público, en los que advertían sobre la posible existencia de un segundo coche bomba y pedían a la población que se mantuviera alerta y que evitara las aglomeraciones.

Aunque ningún grupo se responsabilizó por la acción, los talibanes paquistaníes aparecen como sospechosos. El ejército paquistaní ejecuta desde abril operaciones contra los insurgentes en zonas el noroeste de Paquistán como el valle de Swat, perteneciente a la PFN. En la ofensiva han muerto más de 1.700 integristas y unos 200 soldados, según cálculos del ejército, que dio por concluido el grueso de la operación en julio pasado.

Las cebras palestinas de la Franja de Gaza son todas unas burras

Al final de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, a principios de año, la bajas no fueron sólo humanas. También murieron las dos cebras del Zoológico de la capital. Cada una cuesta 40.000 dólares (el precio es tan alto, porque hay que pasarlas por túneles que comunican con Egipto). En el esfuerzo de reconstrucción, un gasto de esta magnitud para mejorar los conocimientos sobre la naturaleza africana no figura entre las prioridades. Los palestinos no se desanimaron y pintaron a dos burras con tintura para pelo. Pedagógicamente, sirve.

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