Terror en una escuela alemana: mató a 15 personas y se suicidó

Terror en una escuela alemana: mató a 15 personas y se suicidó
Tenía 17 años y adoraba las armas de fuego
BERLIN.? Tim Kretschmer, de 17 años, lo tenía todo planeado. Se despertó ayer por la mañana y se vistió con un uniforme de camuflaje negro. Escondió su cara bajo una capucha, agarró una pistola automática y se preparó para representar un guión escalofriante. Poco después, estaba dentro de la que había sido su escuela, donde empezó a disparar indiscriminadamente contra alumnos y profesores. Mató a 12 personas, hirió a varias y sembró angustia y pánico en la tranquila Winnenden, cerca de la ciudad alemana de Stuttgart. Luego emprendió la fuga, durante la cual se enfrentó con la policía, mató a otras tres personas y finalmente se suicidó.

Ayer fue un día de pánico y conmoción en Alemania, y seguirán muchos más de duelo por la que fue una matanza feroz, la segunda en pocos años. Durante todo el día las autoridades locales mantuvieron activo un número telefónico de asistencia para los padres. La policía fue actualizando la reconstrucción de los hechos y al cierre de esta edición ya se tenía un mapa bastante claro de la sucesión de estos trágicos eventos.

Según las autoridades, la masacre empezó a las 9.30, cuando el ex alumno de la escuela secundaria de Albertville empezó a disparar al azar en tres aulas. "Disparaba indiscriminadamente a todas partes", dijo un agente de policía, que contó que algunas de las víctimas "murieron con el lápiz en la mano". En la escuela perdieron la vida nueve alumnos de entre 14 y 15 años -casi todas chicas-, así como tres profesoras. Además, a pocas cuadras del colegio, el atacante mató a un transeúnte.

Todo sucedió muy rápido, y cuando las primeras dos patrullas de la policía llegaron a la Albertville, el joven ya había parado un auto y obligado el conductor a dirigirse hacia otra ciudad, según informó el diario Der Spiegel . En seguida, la policía desplegó 1000 hombres para detener al asesino. Los helicópteros y las patrullas localizaron el auto en el que viajaba cuando ya se encontraba a 40 kilómetros de la escuela.

En la localidad de Wendlingen, el conductor del auto logró escapar, y Kretschmer, pistola en mano, exigió que le facilitaran otro vehículo en una concesionaria de autos. En medio del tiroteo con la policía, murieron un empleado y un cliente.

El joven no se rindió hasta el último segundo. Aunque en un principio se informó que había sido abatido por la policía, voceros policiales confirmaron anoche que el joven se había suicidado. Al parecer, en el tiroteo final, un agente hirió al adolescente, que luego se disparó un tiro en la cabeza.

Mientras tanto, la desesperación de los padres había rodeado la escuela. "Se pueden ver el shock y el terror en los ojos de las personas", dijo un testigo al canal de televisión n-tv. Los alrededor de 1000 alumnos fueron evacuados. Ayer por la tarde los cuerpos permanecían en el suelo para las reconstrucciones balísticas, según informó la prensa local. La ciudad de Winnenden tiene unos 27.600 habitantes y a escuelas como la Albertville asisten chicos de entre 10 y 16 años.

Incluso antes de la cacería que terminó con el suicidio del atacante, la policía había acordonado la casa donde el joven vivía con su familia. Según declaró el jefe de la policía local, Konrad Jelden, allí se encontraron 18 armas legalmente registradas a nombre del padre del chico, un adinerado hombre de negocios. Faltaba, aunque también estaba registrada, una pistola Beretta, que se supone que fue el arma del delito, y 50 municiones.

El secretario de educación de Winnenden, Helmut Rau, dijo que el joven "nunca había hecho nada que llamara la atención". Sin embargo, un vecino de la misma edad dijo a la cadena de televisión n-tv que Kretschmer, que se había graduado en el mismo colegio el año pasado, a menudo tenía actitudes desagradables con los demás, pasaba mucho tiempo solo y solía jactarse de la plata que le pasaba su padre. En su casa también se encontró una colección de videos de terror. Pero nadie ayer pudo explicarse cuál fue el motivo que lo empujó hacia esta tragedia.

La canciller alemana, Angela Merkel, calificó lo sucedido ayer de "crimen horroroso", transmitió su pésame a los familiares y decretó un día de duelo nacional. "Es inconcebible que en cuestión de segundos hayan muerto alumnos y profesores en un crimen tan horroroso", dijo en Berlín. "Es un día de luto para toda Alemania", añadió. Para hoy se decretó que las banderas ondeen a media asta.

Según confirmaron fuentes locales a LA NACION, unas doce ambulancias permanecieron toda la tarde alrededor de la escuela para asistir a los heridos y ofrecer un primer apoyo psicológico a las víctimas.

No fue la primera vez que el país vivió una tragedia así: en 2002, en una escuela de Erfurt (Este), otro ex alumno irrumpió armado hasta los dientes en un colegio y mató a 16 personas antes de suicidarse en una de las aulas. Y en 2006, en Emsdetten, un ex estudiante disparó al azar en su antigua escuela e hirió a 37 personas antes de suicidarse.

Comentá la nota