Terminó la etapa de la instrucción y va a Juicio oral la golpiza a hijos de ex ministro

El juzgado de Primera Instancia, a cargo del juez Ricardo Suhr, terminó la etapa de instrucción de la causa promovida tras la golpiza que recibieron los hijos del ex ministro de Economía, Ricardo Cabrera, presuntamente por parte de policías, en diciembre de 2003.
En la causa hay imputaciones cruzadas. A varios policías se les imputa el delito de vejámenes, lesiones y abuso de autoridad. Y a varios jóvenes el delito de resistencia y agresión a la autoridad.

El hecho tuvo lugar durante la festividad de Navidad de aquel año, en un baile que se realizó en el predio del ex distrito militar, frente a la plaza San Martín y que supuestamente continuó, en alguna dependencia policial, y en los que resultaron involucrados varios jóvenes que fueron detenidos por integrantes de la Policía provincial, no sin antes ser brutalmente agredidos, por los uniformados, según una denuncia, o por otros jóvenes, conforme a las actuaciones policiales.

La información difundida por El Comercial, aquella noche dos grupos de jóvenes se habrían trenzado en una pelea dentro del predio, donde tenía lugar una bailanta organizada por el empresario Sebastián Beato a espaldas de la Municipalidad ya que el organismo comunal había denegado el permiso solicitado porque el lugar no reunía condiciones mínimas para la realización de reuniones bailables. La gresca se trasladó luego a la calle y allí intervino la Policía, integrado circunstancialmente por efectivos de la UEAR, (Cuerpo especializado de lucha contra el abigeato) que luego de aplicar la fuerza con todo rigor, logró reducir a los exaltados jóvenes quienes fueron trasladados bajo arresto, unos a la comisaría Primera y otros a la comisaría Segunda.

Entre los detenidos en la Primera estaban Luis Cabrera y un hermano menor, hijos del entonces ministro de Economía, Ricardo Cabrera, quienes recibieron los mayores castigos corporales, situación que corroboraron los médicos del Sanatorio Formosa.

Al día siguiente, el 26, los hermanos Cabrera con asistencia legal denunciaron por "apremios ilegales" a los policías que los llevaron detenidos y por tal razón el juez Shur dispuso las detenciones del comisario mayor Américo Servián y del jefe de la comisaría Primera, comisario inspector Víctor Orozco que quedaron alojados en el Cuerpo de Bomberos a disposición de la Justicia.

Después de prestar declaración indagatoria, el martes al mediodía Servián y Orozco recuperaron su libertad mientras que el resto de los uniformados intervinientes en los episodios revistan la condición de imputados no procesados en la causa que está en el juzgado de Shur.

Sumario

Quien en ese momento era titular del Ministerio de Gobierno, Lorenzo Elvio Borrini, dijo que como responsable de la conducción policial tomó personalmente a su cargo la sustanciación de un sumario para establecer el grado de responsabilidad de los efectivos en el caso denominado genéricamente de "los hermanos Cabrera". Borrini señaló que resolvió intervenir en la confección del sumario para evitar suspicacias sobre la imparcialidad de las actuaciones, y explicó que una vez que esté concluído el examen administrativo se sabrá si hay sanciones o absoluciones. También indicó que si se lo piden, no habrá ningún inconveniente en girar el expediente interno a la Justicia. Borrini dijo que por la naturaleza de la labor que está realizando en orden al esclarecimiento del caso, no haría ningún comentario más sobre el mismo.

Alejamiento

Poco después del incidente, el ministro Cabrera se alejó del cargo, y también de la provincia, junto a su familia. Mientras que Cañete dejaba la jefatura de la policía. Ahora, la causa va a juicio oral, en fecha a determinar.

Justicia

En aquel momento era jefe de Policía, Felipe Sergio Cañete, quien declinó formular apreciaciones sobre las acusaciones que los hermanos Cabrera formularon contra algunos de sus subordinados por los hechos de Navidad.

El jefe policial se limitó a señalar que hay plena y total confianza en la Justicia para la dilucidación del caso y que la fuerza a su cargo tampoco hará comentarios al respecto.

Insistió en que los temas controversiales de cualquier naturaleza deben dirimirse en los tribunales y que formular declaraciones públicas sobre ellos no resulta prudente por los riesgos que para el esclarecimiento de la causa importan conceptos que pueden ser tergiversados.

Comentá la nota