Terminar la ruta 40 ahora cuesta el doble.

Es el último tramo santacruceño; el kilómetro saldrá $ 3 millones.
Pavimentar el último tramo de la ruta nacional 40 en Santa Cruz costará 3 millones de pesos el kilómetro, más del doble de lo licitado para otros segmentos de la misma ruta, según los escuetos datos oficiales de Vialidad Nacional y lo anunciado aquí por la presidenta Cristina Kirchner. Con esta cifra, Santa Cruz sigue a la cabeza del ranking nacional de gasto público en caminos y rutas.

En medio de la crisis financiera de la provincia, el Estado nacional invertirá aquí 603 millones de pesos para el último tramo que faltaba licitar de la ruta 40, que bordea la cordillera de los Andes. Sobre los sectores licitados anteriormente ?con una inversión que superó los 1000 millones de pesos?, hay algunos tramos en los que falta mucho para la conclusión.

Según datos de Vialidad Nacional procesados por el Ministerio de Economía, desde 2004 se gastaron 1.682.000 pesos por kilómetro pavimentado en Santa Cruz, mientras que en la provincia de Buenos Aires, la más poblada y transitada del país, la inversión por kilómetro fue de 252.000 pesos. Con la licitación abierta días pasados, el costo ahora se duplicó.

Las empresas mejor posicionadas para hacer la obra son Austral (de Lázaro Báez, amigo de Néstor Kirchner) y CPC (que se atribuye al zar del juego Cristóbal López). La pelea por continuar la megaobra la disputan también Kank y Costilla SA, Esuco SA y Contreras Hermanos SA, todas viejas conocidas en los trabajos que se hacen en la provincia con dinero público.

La obra fue anunciada por la Presidenta en febrero durante un acto en El Calafate. En ese momento, recordó: "Cuando Néstor Kirchner era gobernador, inauguramos el primer tramo de asfalto sobre la ruta 40". Y mencionó que se invertirían 603 millones de pesos para el final de la pavimentación.

La ruta 40 cruza la provincia alejada de la cordillera, pero atraviesa interminables mesetas y cañadones, como el del río Pintura, con innumerables tesoros arqueológicos. Lo que antes era apenas una huella pelada que se adivinaba en el ripio, hoy se ha transformado en un gran movimiento de suelos, con rutas alternativas en muchos de los casos y desvíos que alargan el tránsito. Circular por allí aún es peligroso.

La ruta nacional 40 se extiende a lo largo de 5000 kilómetros en la Argentina. Durante el kirchnerismo, se estableció el kilómetro cero en el faro de cabo Vírgenes -distante 130 kilómetros de esta capital- y finaliza en La Quiaca, Jujuy. Junto con la 66 en los Estados Unidos y la Stuart Highway en Australia, está entre las rutas más largas del mundo.

El tramo de 180 kilómetros que ahora se asfaltará está comprendido en los tramos Lago Cardiel-Tres Lagos y Perito Moreno-Bajo Caracoles -secciones I y II; III-, acceso a Tres Lagos y kilómetro 89-Bajo Caracoles.

La obra se licitó en tres tramos: para la sección I y II el presupuesto oficial fue de 259.818.984,81 pesos y la mejor propuesta económica la presentó Austral Construcciones SA, que ofreció $ 254.668.521,16. Para el tramo sección III y acceso a Tres Lagos, el presupuesto oficial fue de $ 166.596.905,66; la mejor oferta la presentó CPC SA, con $ 160.768.909,61, y para el tramo km 89-Bajo Caracoles, el presupuesto oficial fue de $ 177.131.318,06 y otra vez, la oferta más conveniente fue la de CPC SA.

De acuerdo con estas ofertas las firmas CPC SA y Austral Construcciones de Lázaro Báez se harían cargo de las obras, aunque aún falta la última palabra del gobierno nacional una vez que se concluya con el período de impugnaciones y la revisión de las condiciones definitivas de las ofertas. Las obras no empezarían hasta la primavera, cuando el clima mejore y permita la construcción.

En los últimos tiempos, versiones del mundo político local indican que la constructora Austral está atravesando un momento crítico por la falta de pago de certificaciones de obras.

Desde inicio del año, la empresa tuvo varios conflictos que incluyeron piquetes, cortes de rutas y marchas de los empleados de la firma que reclamaban el pago de la quincena. Se calcula que cerca de 3000 obreros trabajan en Santa Cruz bajo las órdenes de Báez.

Desde 2004 y hasta agosto de 2008, Santa Cruz recibió $ 1960,6 millones sobre un total de $ 7560,5 millones repartidos en todo el país, un 64% más que los $ 1192,3 millones para Buenos Aires.

Las únicas dos

Hay sólo dos rutas importantes en la provincia: la 3, sobre la costa, y la 40. En ambas, hay obras sin terminar y resultan bastante más onerosas que las del resto del territorio argentino. En el caso de la 40, fuentes del área vial aseguran que aún faltan varios años hasta que se completen los tramos licitados que están en construcción.

Un dato llamativo fue la importantísima sobreejecución presupuestaria en Santa Cruz: desde 2004, se invierte en las rutas de la provincia mucho más que lo autorizado por el presupuesto nacional. En 2008, el gasto representó el 154 por ciento de la partida originalmente asignada, mientras otras provincias apenas alcanzaron el 40 por ciento.

Según el informe citado de agosto pasado, el total de la inversión federal en caminos de la ciudad de Buenos Aires fue tan sólo de $ 4.798.000 desde 2004, apenas un 0,23% de lo que recibió el territorio santacruceño. En el Norte, también los costos parecen más baratos: $ 782.000 por kilómetro en la Formosa gobernada por el justicialismo y $ 177.000 en el Chaco.

En las muy productivas provincias de Santa Fe y de Córdoba, el gasto por kilómetro apenas supera la media nacional: $ 252.000 y 291.000, respectivamente, con presupuestos girados de la Nación bastante más exiguos que en Santa Cruz, pese a que por el área de Rosario transita la mayor cantidad de camiones del país.

$ 603

millones

* Es lo que el Gobierno prevé gastar en el último tramo de pavimentación de la ruta 40, a razón de 3 millones el kilómetro, el doble que los tramos anteriores.

$ 1816

millones

* Es la cantidad de dinero que se giró a Santa Cruz entre 2004 y 2008 para la construcción, mantenimiento y pavimentación de rutas, con lo que supera incluso a la provincia de Buenos Aires.

Comentá la nota