Termina otro año sin obras ni mejoras en Puerto Pañuelo

La disputa entre Parques Nacionales y la empresa London Supply genera que Bariloche tenga en pésimas condiciones uno de sus principales centros turísticos y punto de partida de excursiones lacustres.
La burocracia estatal y el incumplimiento privado se complotan para que la ciudad no pueda ofrecer un servicio de calidad. Desde 2005 está en marcha este nuevo proceso que debería culminar con obras que hagan de Puerto Pañuelo un lugar presentable. Una larga historia de desencuentros repasada en este informe de ANB.

Mediados de enero. Esa es la fecha comprometida por la empresa London Supply para iniciar los trabajos de remodelación y construcción en Puerto Pañuelo. Una larga historia de desencuentros, críticas solapadas y negociaciones, que tuvo su punto de inflección con la licitación de las obras a fines de 2005, puede llegar a su fin con el inicio de los trabajos.

Fueron tres años de promesas, y, al mismo tiempo, de un deficiente servicio a los turistas en uno de los atractivos más promocionados de la ciudad.

Este magro resultado del proceso licitatorio tiene su origen en la “burocracia estatal” de la Administración de Parques Nacionales, según la visión privada; y en los “incumplimientos de la empresa”, según el análisis del sector público.

En julio de 2007 se realizó el acto de toma de posesión de las instalaciones portuarias –por un plazo de 20 años- por parte de la empresa ganadora de la licitación, pero aspectos arquitectónicos del proyecto, así como dificultades de tipo legal con ocupantes de algunas instalaciones, y hasta modificaciones en la composición societaria de la Unión Transitoria de Empresas ganadora de la licitación, demoraron la puesta en marcha de los trabajos.

Previo a la adjudicación, además, se debió esperar la realización de una pericia económica sobre el plan de negocios presentado por una de las dos Unión Transitorias de Empresas (UTE) participantes del proceso licitatorio. Ese trabajo desaconsejó la adjudicación a la UTE Operadora de Puertos Lacustres que había propuesto abonar al Parque Nacional un canon del 11 por ciento de los ingresos, y definió la suerte del proceso a favor de la UTE London Supply SA/El Rosario SA, que propuso un canon del 7 por ciento.

Obras pendientes

Un gran cartel colocado por London Supply al ingreso del Puerto anunció durante más de dos años la realización de los trabajos, así como los aspectos técnicos de la obra. Ahora, la empresa que también administra los aeropuertos de El Calafate y Ushuaia, decidió retirar el anuncio gráfico. Ya en enero de este año, ANB publicó una información sobre las demoras y las negociaciones (ver en link aparte). Desde entonces no hubo avances palpables en el lugar.

Lo cierto es que en los últimos días sólo se realizaron algunos movimientos formales de un supuesto inicio de los trabajos, que incluyó el corrimiento de un alambre. Muy poco para una obra que en 2005 estaba estimada en 5 millones de pesos, y hoy, según el arquitecto contratado por London Supply, supera los 3 millones de dólares. José Orol aseguró a ANB que la responsabilidad por las demoras corresponden a Parques Nacionales, y genéricamente aseguró: “esto tendría que haber empezado hace 20 años, pero las dificultades de los seres humanos para resolver cosas son enormes”.

En tanto, una alta fuente de Parques –que prefirió no identificarse- dijo a este medio que “London Supply especula con poder ‘vender’ la obra a otra empresa, ya que el servicio en Puerto Pañuelo está sujeto a vaivenes económicos que hacen poco rentable el proyecto”.

Así las cosas, el principal centro de las excursiones lacustres como el paseo a Isla Victoria – Bosque de Arrayanes, y Puerto Blest “Cruce de Lagos”, se muestra con problemas en los muelles, un ineficiente sistema de abordaje a los barcos y catamaranes, instalaciones incapaces de albergar la cantidad de turistas que se juntan en el lugar, entre otras deficiencias.

La licitación 01/05 de Parques Nacionales comprende la explotación del puerto durante 20 años, y el compromiso de construcción o mejoras de muelles, una confitería, ampliación de oficinas, un nuevo local de venta de pasajes, sistema de reordenamiento del estacionamiento, nuevas áreas de servicios, además de la “reparación ambiental” de la zona, que, según se señaló en los últimos días a este medio, incluye también un sistema de tratamiento de los líquidos cloacales, para evitar el vertido crudo de esos efluentes sin tratar al lago.

Consultado el arquitecto Orol sobre la fecha de inicio real de los demorados trabajos, indicó: “Queda a criterio de Parques Nacionales”, y agregó que “desde London Supply estamos haciendo las documentaciones técnicas -planos, y otros-, y Parques tiene que aprobar las documentaciones que les presentamos”.

Es que el organismo nacional viene reclamando a la empresa privada la presentación de los planos definitivos de la obra, y durante el mes de noviembre la intimó a la entrega de esa documentación en un plazo de 20 días, aunque London había solicitado 60 días para cumplir con esa exigencia.

“A mediados de enero Parques tendría toda la documentación”, dijo Orol a ANB.

Historia de desencuentros

En realidad, la historia de este complejo proceso tiene más de 30 años. Ya en 1974 un informe de Parques advertía por las deficiencias; y en 1993, el por entonces intendente municipal interino del Parque Nacional Nahuel Huapi, Carlos Soliveres, reclamó -en un comunicado oficial a la Administración Nacional- por el estado del Puerto, al que calificó como “sucio, en total abandono y (con) deficiente mantenimiento”. Así lo consigna un artículo periodístico del Diario Río Negro de diciembre de 2006.

En 2003 un llamado a licitación para la realización de obras, que se declaró desierto por problemas formales.

El último proceso licitatorio (01/05) también estuvo plagado de marchas y contramarchas. A la mencionada demora en la adjudicación debido a la pericia económica realizada sobre el plan de negocios presentado por Operadora de Puertos Lacustres –que derivó en un dictamen a favor de London Supply-, le siguieron una serie de desacuerdos entre los representantes de la empresa ganadora y las autoridades de Parques.

El 7 de julio de 2006 se abrieron los sobres con las ofertas, y en aquella oportunidad desde Parques se anticipó que “en dos meses” estaría adjudicada la explotación de Pañuelo y que en forma inmediata comenzarían las obras. Pero recién en diciembre de ese año culminó el proceso con el otorgamiento a la UTE London Supply SA – El Rosario SA.

Durante esa última etapa de 2006 y 2007 se produjeron algunos cambios societarios en la UTE ganadora de la licitación, mientras que Parques se tomó hasta julio de 2007 para hacer entrega formal de la posesión del Puerto. En ese momento surgieron inconvenientes por la negativa de dos personas, que reclamaban mantener su puesto de trabajo en el área de pre-embarque, cedido por Parques años antes a una comunidad mapuche para la explotación comercial a través de la venta de artesanías y otros productos. Ese proceso se judicializó, generando demoras, y un quiebre en la relación entre la firma privada –que exigía la entrega libre de ocupantes o compromisos-, y Parques que se veía embretado en su propia decisión de cesión del lugar.

Una vez superada esa instancia, en septiembre de 2007, London presentó el croquis del proyecto de las obras, que en octubre fue objetado y rechazado por la Administración central de Parques, ya que los techos y fachadas “no se ajustaban al concepto arquitectónico” de la zona. La “zona” incluye no sólo las construcciones existentes en el Puerto, sino también la influencia del Hotel Llao Llao.

“Los arquitectos de Parques tienen una visión muy tradicional, todo tiene que ser al estilo Bustillo”, dijo una alta fuente del Parque Nacional Nahuel Huapi a ANB, haciendo referencia a las construcciones realizadas por el arquitecto Exequiel Bustillo, Presidente del Parque entre 1934 y 1944. Entre esas obras se destacan el edificio de la Intendencias, el Hotel Llao Llao, y las construcciones de Isla Victoria, así como los edificios públicos que componen el Centro Cívico, la Catedral y la Capilla Llao Llao.

La propuesta de London incluía una mayor utilización de vidrios y ventanas, un diseño de integración con el ambiente, pero rompía con los cánones estéticos del lugar.

Desde entonces se presentaron alternativas que fueron analizadas, modificadas, y finalmente aceptadas por la Administración Nacional de Parques.

En todo el proceso hubo además cruces de cartas y notas por exigencias de presentación de documentación extra o faltante; hechos todos que fueron deteriorando la relación entre las partes.

En los últimos días –según confirmaron a ANB fuentes de ambas partes-, se realizó una reunión en Buenos Aires en la que representantes de Parques llegaron a amenazar con rescindir la relación si las obras no comenzaban a principio de 2009. (ANB)

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