El Tercer Sector coincide en que el voluntariado en La Rioja no existe

Mantenerse y continuar ofreciendo el servicio se convirtió en algo muy dificil para los miembros de las ONGs. La escasez económica y la falta de voluntades serían las principales causas
En la provincia existen numerosas Organizaciones No Gubernamentales. Pero pocas son las que se mantienen genuinamente. Muchas desaparecen por cuestiones económicas, pero otro tanto por la ausencia de compromiso y voluntad de los miembros de la sociedad.

Ante una relevamiento de NUEVA RIOJA se pudo constar que las autoridades de la Comisiones Directivas no se pueden renovar por falta de personas; que a la hora de trabajar la tarea recae sólo en la presidente y vice, y que el voluntariado en La Rioja no existe.

Curiosamente ayer se conmemoró el día internacional del Voluntariado y se dictaron algunas charlas sobre la temática.

Lo ideal sería que toda la teoría se llevara a la práctica para así aliviar la dificil tarea de los miembros de las Organizaciones.

Varios factores

Si bien las fechas varían, algunos autores coinciden que en la década del ‘80 América del Sur asistió a un crecimiento de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en un contexto de re-democratización paulatina, pero con un gran endeudamiento externo.

En teoría las ONGs son organizaciones, constituidas por un grupo de personas motivadas por un mismo fin, que se proponen resolver problemas socialmente relevantes que el Estado no atiende o se ve incapacitado para darle una respuesta.

Es este marco que en la Rioja también surgieron numerosas instituciones sin fines de lucro. Precisamente esta característica es la que causó que muchas de ellas no pudieran mantenerse en el tiempo.

Para enfrentar la precaria situación económica, muchas recurrieron al gobierno de turno y olvidaron cómo hacer para mantenerse sin este apoyo.

Sin embargo, si bien el aspecto económico permite la concreción de los proyectos de las ONG, éste no parece ser el más importante.

Este medio constató que existe un aspecto fundamental que se relaciona con el compromiso de los miembros de las instituciones y el voluntariado.

A pulmón

La Asociación Riojana de Ayuda al Discapacitado (ARAD) desde hace diez años trabaja en lo que hace al tratamiento de rehabilitación de las personas discapacitadas.

Sin embargo, este servicio durante el 2008 se suspendió por arreglos edilicios en el instituto, ubicado en la avenida Juan Facundo Quiroga 1431. De ahí que la actividad se centró en la concreción de trámites relacionados a la compra de pasajes, dificultades en las obras sociales, compra de medicamentos o sillas de ruedas entre otros.

En lo que hace a lo económico, Graciela de Vidal, directora del instituto informó que la ayuda del Gobierno es “escasa”. Sin embargo no renegó de ello, porque resaltó que son una asociación sin fines de lucro, que en teoría se debería mantener con la cuota societarias, que en el caso de ARAD es de cinco pesos.

“Es muy dificil mantenerse con esa mínima cuota; son muchos los que se asocian pero pocos los que cumplen con la cuota; pero el servicio no se puede cortar, son personas de escasos recursos y nuestra misión es ayudar”, indicó la directora.

En lo que hace al trabajo, De Vidal destacó que sólo se concentra en los miembros de la Comisión Directiva. “En La Rioja no hay voluntariado; en los años que llevo de servicio en la Asociación nunca existe la voluntad de nadie sin no hay un pago de por medio”, destacó. Asimismo, agregó que “en Córdoba si hay voluntariado y sería bueno poder imitar la intención”

No obstante, no dejó de reconocer que la realidad económica está muy dificil y nadie destina el tiempo en un trabajo sin que se le retribuya.

Por último, destacó que “nuestro trabajo es a todo pulmón y seguiremos trabajando a pesar de los obstáculos”.

Atención jóvenes

En el caso de la Asociación Protectora de Animales la realidad no varía al caso anterior.

Blanca Sánchez, miembro de la Asociación, comentó que “somos pocas las que trabajamos y cada vez son más los animales que debemos atender”.

Al igual que ARAD tienen una cuota societaria de seis pesos, pero pocos son los que pagan.

Actualmente las asociación asiste a 70 perros cachorros y 130 adultos.

En lo que respecta al voluntariado Sánchez resumió diciendo que “ausente”. En varias oportunidad, agregó, busqué jóvenes para que colaboren en el trabajo del refugio, ubicado en la ex ruta 38, o en el ofrecimiento de cachorros en los paseos públicos pero “nunca logré que nadie se acercara”, señaló.

Por último, Sánchez remarcó que ue “hay que tener un corazón muy grande para aguantar”.

Más coincidencias

La Asociación Lazos y Trabajando por la familia integrada también transitan los mismos obstáculos de las anteriores organizaciones.

El presidente de Lazos, Luis Acosta indicó que “no existe el voluntariado, todo recae en los miembros de la Comisión Directiva”. Lazos ofrece capacitaciones para que la persona desocupada encuentre una salida laboral.

Mientras que Trabajando por la familia integrada desde hace 15 años se ocupa de ofrecer la Copa de Leche a los niños de la zona de la avenida Luis Vernet.

En lo que hace al trabajo, Perla Vargas, presidente, informó que en los mejores tiempos atendíamos a 60 niños pero ahora por cuestiones de recursos sólo a 20.

“Es muy duro mantener este servicio y las áreas gubernamentales no nos apoyan; los talleres y capacitaciones que se ofrecían se suspendieron por no tener cómo pagar a los encargados de éstas”, recordó Vargas. Asimismo, destacó que el “voluntariado es mínimo y sí se da no es constante; y el trabajo con los chicos no se puede abandonar”.

Los problemas económicos se vieron en todos los tiempos y esperar que ésto se solucione para así ofrecer colaboración no es necesario.

Sería bueno pensar que en esas hora libres que uno tiene puede aportar con aquellos que más lo necesitan.

El concepto

Para aquellos que no conocen qué es ser voluntario, ahí va la definición: Voluntarios es la persona que, por elección propia, dedica una parte de su tiempo a la acción solidaria, altruista, sin recibir remuneración, por esto.

Hay que pensar en la motivaciones de uno, las razones para ser voluntario, los ideales, la manera de entender el mundo, los valores ideológicos y religiosos. Ser voluntario es un sentimiento de fraternidad y solidaridad con los demás hombres y mujeres del planeta. Es la voluntad de construir un mundo nuevo con menos sufrimiento y una humanidad mas fraterna.

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