Teorías de boicot y "huecos" legales

El subsecretario de Control Urbano, Eduardo Racedo, habló con EL CIVISMO acerca de los controles en boliches. Admitió que hay problemas con un establecimiento, pero aseguró que "es boicoteado y le mandan chicos a bailar". También denunció que se ocultan incumplimientos "disfrazados" de cumpleaños de 15.
¿Por qué los empresarios de la noche dicen estar molestos por un tratamiento que consideran "diferencial" con el local llamado "Al Diablo"?

- Dijiste bien: "dicen". La verdad que es una pregunta que deberían responder ellos. Nosotros no estamos haciendo ningún tipo de excepción con nadie. No estamos favoreciendo a nadie y tampoco acentuamos los controles con nadie en particular. No hay exceptuados, beneficiados, ni perseguidos, pero sabemos que algunos empresarios están manifestando eso.

El miércoles me junté con la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante y expresaron que estaban conformes con la manera en que se venía trabajando desde la Subsecretaría. Nos plantearon que un establecimiento estaba siendo tratado de manera especial, pero no es cierto. Yo le pido a los concejales y a cualquiera, que recorran la noche y que se fijen si hay alguna excepción. Admito, eso sí, que venimos de años y años de la nocturnidad en Luján sin ajustarse a ningún tipo de reglamentación. Hay una ley nueva y nosotros estamos produciendo cambios internos. Trabajamos entre la necesidad de adecuarse de los empresarios a una nueva nocturnidad y nuestra necesidad de adecuarse a personal nuevo y a un director nuevo en el área. Eso genera errores o faltas hacia adentro y hacia afuera.

La idea es primero trabajar preventivamente y después correctivamente. Eso nos da un marco de trabajo beneficioso para el empresario, pero hay comportamientos inaceptables. Por ejemplo, no se puede aceptar que durante toda la semana, en internet, un bolichero esté promocionando la "Fiesta Loca del Gancia" y tenga a 308 menores anotados en la fiesta. No vamos a permitir que esos menores entren a esa fiesta. Hay dos cosas en las que no vamos a transar desde ningún punto de vista: cero menores y el factor ocupacional. Todo lo demás estaba hablado con los bolicheros y lo aceptaron.

La manera de trabajar es la siguiente. Entramos a un lugar bailable y hay tres, cinco, diez menores entre 400 personas, se le advierte al empresario para que no se repita la situación. Si se repite, se actúa en consecuencia. Si entramos y hay 100 menores, es porque están trabajando con menores y se actúa de otra manera. En materia de prevención, no vamos a permitir que se realicen fiestas de nocturnidad con menores.

Uno puede tener opiniones particulares acerca de la ley, pero lamentablemente está para que se cumpla. Se debe cumplir al menos hasta que surja una alternativa diferente, aún estando en desacuerdo con algunos de los conceptos de esta ley. No creo que los adolescentes sean los culpables de todos los males de la sociedad argentina y tampoco creo que un adolescente no pueda tener derecho a un divertimento sano en una ciudad como Luján, que tiene una complejidad muy diferente a otra ciudad del conurbano bonaerense. Por eso, hay cosas a mejorar de la ley, pero está vigente.

- Más allá de lo que pueden expresar como queja los empresarios, se sabe que hay un lugar que tiene habilitación como confitería o pub, cobra entrada y allí se baila.

- Estamos trabajando en eso. Y es una situación que tiene que ver con la legislación vigente. Estamos tratando de revertir el comportamiento de ese lugar para que no sea bailable, pero sucede que algún empresario pícaro le manda 20 chicos para que estén bailando toda la noche. Estamos tratando de sentarnos, de que se cambie la música de ese lugar, pero esta gente sigue actuando de la misma manera porque están siendo boicoteados por otros empresarios. Tenemos que revertir esta situación. Y el tema de la entrada se presenta como un derecho de consumición.

La legislación local habla de derecho de consumición. Hay vacíos o huecos a corregir en la legislación local y habría decisión de los concejales en ese sentido.

El empresario puede llegar a tener tanta picardía como la que no tenemos nosotros y siempre encuentra un hueco por dónde meterse. Por ejemplo, el nomenclador permite que locales bailables sean habilitados también como locales de fiesta. Entonces disfrazan un momento de nocturnidad del boliche bailable como una fiesta de cumpleaños de 15. Los empresarios tendrán que aprender a adecuar sus negocios porque siempre trabajaron con menores, sin ningún tipo de control y hoy encuentran que la realidad ha cambiado.

- Otro ejemplo: cuando se inició la gestión se inspeccionó a Kalahari reiteradas veces y se cuestionaba su factor ocupacional. ¿El empresario se adecuó o no se controló más porque es imposible exigir el factor ocupacional que figura en la ley?

- La ley exige una persona por metro cuadrado. Y está relacionado con el pos Cromañón. Doy un ejemplo: una confitería de San Martín y Colón tiene un factor ocupacional de 47 personas. No digo que no se cumpla la ley, pero con el factor ocupacional estrictamente cumplido, muchos lugares no podrían funcionar.

- ¿Quién salva ese desfasaje? ¿Un informe de Policía de Bomberos?

- Sí, estamos en contacto con ellos para que revean algunas mediciones de factor ocupacional y sabemos que hay lugares conflictivos que se están adecuando. Infierno (Grande) era uno de los locales que más preocupaba en ese sentido, pero hace tres semanas que está trabajando perfectamente. No supera el factor ocupacional. Pero uno entra a ese boliche y puede correr una carrera de autos. Queda enorme por el factor ocupacional que tiene. Hay otros que parecen desbordados pero aún así cumplen con el factor ocupacional. Este es un tema que hoy está controlado. Y los controles que se hacían a la 1 de la mañana se comenzarán a hacer a las 11 de la noche. Eso permitirá controlar el ingreso de menores y no generar que se oculten cuando entran los inspectores.

No vamos a dejar que los empresarios nos marquen nuestra forma de trabajo, pero sí atendemos sus reclamos. Habrá lugares donde se acentuarán los controles y uno de esos sitios es el tan cuestionado por los empresarios

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