Más tensión para la campaña

Por Mariano Obarrio

La cercanía de las elecciones, la crispación que genera el estilo de Néstor Kirchner, el malestar de varios gremios con el polémico liderazgo de Hugo Moyano en la CGT y el retraso salarial amenazan con acentuar el clima de conflictividad gremial y tensión en la campaña electoral.

En el Gobierno evaluaban ayer que existe un grupo de sindicatos que sólo pelean por mejoras salariales. En cambio, hay otros a los que les endilgan intención política: provocar conflictos para que el kirchnerismo pierda puntos en los comicios. "Los gremios más amigos del Gobierno recibirán un llamado de arriba para que posterguen la pelea hasta después del 28 de junio", afirmó a LA NACION un alto funcionario de la Casa Rosada. Los autores de ese llamado serían Moyano y Kirchner desde Olivos.

Los destinatarios de esos pedidos serán los gremios que sólo hacen reclamos salariales, como por ejemplo los bancarios, que pararán hoy por 24 horas, y los choferes de larga distancia, que amenazaron con una medida de fuerza para el fin de semana largo, suspendida a último momento. Se suman a éstos los camioneros liderados por Pablo Moyano, hijo de Hugo, que bloquearon plantas papeleras durante tres días.

Estos sindicatos negocian por las vías normales: el Ministerio de Trabajo. Su reclamo no sobrepasará los límites de la convivencia política que Moyano tiene con Kirchner mientras dure esa alianza basada en favores mutuos.

No obstante, en medio de cuestionamientos internos en la CGT -por impulsar candidatos amigos en las listas del PJ y por negociar sólo para su gremio-, Moyano recurre a sus camioneros para pelear, también, contra la ministra de Salud, Graciela Ocaña, por el control de los fondos de las obras sociales.

Del otro lado están los sindicatos que la Casa Rosada considera "enemigos políticos". El propio jefe del PJ considera, en la intimidad, que tienen intenciones reales de erosionar a Cristina Kirchner y desgastar a su gobierno. Son los gremios enrolados en la CGT Azul y Blanca, que lidera Luis Barrionuevo. El gremio gastronómico, de Barrionuevo, anunció ayer un paro para este fin de semana largo. Barrionuevo tiene un discurso más agresivo. "A partir de mañana, a ponernos las pilas, a pintarnos la cara y vamos al paro", les pidió a sus dirigentes. En sus filas están los sindicatos de trabajadores de la carne, de peones rurales (liderado por Gerónimo Venegas, aliado del PJ disidente y de Eduardo Duhalde) y el de estaciones de servicio. "Todos ellos buscan algún objetivo político: deteriorar al Gobierno para los comicios", sostuvo una alta fuente de la Casa Rosada. Desde el gremialismo aseguran: "Peleamos por los salarios. Si no se resuelven los problemas, iremos al frente y generaremos más tensión".

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