Más tensión en la manifestación del Centro Cívico

La manifestación en las puertas del edificio público, que más visitas concentra en la pro­­vincia, comenzó el jueves a eso de las 10 de la mañana.
"Todos te dicen que te­ner una casa cuesta y tienen razón, si me tengo que quedar acá hasta que me den una solución lo voy a hacer". Con es­tas palabras decididas, una de las mu­jeres que se manifestó ayer en las puertas del Centro Cívico explicó el por qué de su pedido.

La manifestación en las puertas del edificio público, que más visitas concentra en la pro­­vincia, comenzó el jueves a eso de las 10 de la mañana. Al principio, parecía sólo un re­clamo más de viviendas con unas 30 personas que a­seguran ser del asentamiento Ci­polletti. Todo tomó co­lor de hormiga cuando mu­chos de los manifestantes (en su ma­yoría mujeres) cortaron la ro­tonda de tránsito de calle Liber­tador y Las Heras y terminaron pasando la noche sobre la avenida.

Ayer, pasadas las 10 los ma­nifestantes salieron a cortar otra vez la rotonda, pero está vez hasta hicieron fuego en una esquina para "calentar el agua para el té", dijeron. En ese mo­mento, la policía y la In­fan­tería desembarcaron en la avenida y los fueron llevando a ocupar sólo el frente del Centro Cí­vico.

Verónica Arredondo, representante del grupo de piqueteros, contó que llegaron a to­mar esta medida porque el go­bierno no les dio la casa que les había prometido y dijo que no se iban a ir de este lugar hasta que el ministro de In­fra­es­tructura, José Strada, o el mis­mo gobernador los atienda (algo imposible, ya que am­bos funcionarios se encontraban ayer de viaje).

En medio de estos ánimos caldeados, llegó el piquetero del Polo Obrero, Raúl Ábre­go, que venía a dar su apoyo a la protesta, pero aclaró que "por ahora" no iba a movilizar a su gente.

Mientras tanto, Rubén Uñac, a cargo de la Gobernación di­jo entender el reclamo pero aclaró que los manifestantes no se ganarán ningún privilegio por sobre las miles de personas que necesitan casa.

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