Tensión y heridos durante el intento de usurpación de un terreno

La pasividad del aire enviciado por el sofocante calor había desvelado a la mayoría de los residentes de Camino Negro y Martín Rodríguez, en Banfield, que se sobresaltaron al escuchar los gritos provenientes de un descampado cercano que estaba siendo usurpado ayer por la madrugada. Tras la preocupación inicial, sobrevino una serie de violentos incidentes entre los vecinos del Barrio Odisa y la gente que se encontraba en la vereda, que dejó un saldo de cuatro heridos de bala.

Omar, un hombre que celebraba sus 77 noviembres, se disponían a soplar las velitas de la enorme torta que su hija María le había preparado, cuando el ruido de gritos, corridas y piedras sobre el asfalto, obligó a todo el grupo familiar a salir a la vereda en Camino Negro y Martín Rodríguez, Banfield. Allí se encontraron envueltos en un panorama desolador, lo que parecía ser una verdadera batalla campal.

El factor de sorpresa e incertidumbre está presente en cada uno de los relatos que manifestaron los vecinos de la zona, con una salvedad: las versiones sobre el conflicto varían peculiarmente.

En principio, los incidentes se originaron en el momento en el que un grupo de personas intentó usurpar un enorme terreno situado a pocos metros del barrio privado Odisa. Fue allí cuando los integrantes del complejo de chalets iniciaron una cruzada para desalojar a los vecinos; ocupando un rol que en verdad le corresponde al personal policial.

A partir de ese momento las versiones se bifurcan. En el caso de los vecinos de la calle Quiroga, intersección con Martín Rodríguez, aseveran que ellos abandonaron sus hogares debido al “griterío” que invadió las calles y resaltaron que no intentaron apoderarse del predio, por lo que habrían sido heridos tan sólo por "observar lo que ocurría".

“Eran cerca de las doce, pero como hacía calor muchos estábamos en la vereda. Además, se estaba festejando un cumpleaños y había un montón de coches estacionados en la puerta de la casa de Omar. En ese momento, empezamos a escuchar ruidos muy fuertes, salimos y nos enteramos que estaban usurpando el predio de enfrente”, relató María Aroca, en diálogo con Info Región. Y señaló: “Todos fuimos a la esquina, pero desde el Barrio Odisa empezaron a tirarnos piedras y después disparos. Fue un desastre, seguramente nos confundieron con los usurpadores”.

Debido a los disparos, se registraron cuatro heridos de bala, uno de ellos una joven de tan sólo 14 años.

“Mi hijo no estaba haciendo nada, estaba parado como todos nosotros mirando lo que pasaba. De golpe empezaron a tirarnos tiros y lastimaron a Matías en la pierna. Los vecinos lo trasladaron al Hospital Evita y ahora se está recuperando”, detalló Victoria Barreto. Y agregó: “Los usurpadores ya no estaban en el lugar, se fueron rápidamente. Pero algunos quisieron sobrepasar a la policía y empezar a los tiros con pistolas 9 milímetros”.

Por otro lado, el Barrio Odisa se convirtió en un corredero de rumores, entre los que se admiten haber disparado “para evitar que los ocupas ingresen al barrio”, pero afirman que “desde las zonas aledañas también respondieron a los tiros”.

“En el barrio sabíamos desde la tarde que podían llegar a usurpar el predio, porque al parecer se había filtrado la información. Es más, la policía estaba en el lugar desde las 19.30. Lo que sucedió es que intentaron entrar también al barrio y apoderarse de nuestras casas. Algunas propiedades incluso fueron destrozadas por los piedras de la gente que quería venir a tomar el terreno”, sentenció en diálogo con el programa Click de Radio, una de las vecinas que prefirió no dar a conocer su identidad por “temor a las represalias. Y señaló: “Intentamos defender nuestras cosas, me parece que es razonable. Nosotros solos no fuimos los que disparamos, es mentira que los vecinos de alrededor estaban mirando. Ellos tiraron tiros y piedras, cuando nosotros no teníamos nada que ver”.

En ese contexto, denunciaron que los efectivos "abandonaron la zona en el mismo momento en el que comenzaron los disturbios" y manifestaron que los miembros de la fuerza les dijeron que "tenían la orden de retirarse".

“Esto fue zona liberada para que nos terminemos matando entre nosotros. No queremos que se forme un asentamiento en este lugar, pero tampoco nos parece justo que la policía nos abandone y seamos nosotros quienes debamos defender nuestros derechos”, opinó otra de las residentes del barrio cerrado.

A más de 24 horas del violento episodio, el terreno privado en el que se había querido posicionar un grupo de vecinos permanece liberado, pero el confuso enfrentamiento sigue conmocionando a los vecinos.

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