La tensa relación con Kirchner amenaza provocar una nueva ruptura en la CGT

La tensa relación con Kirchner amenaza provocar una nueva ruptura en la CGT
Los adversarios internos de Moyano le exigen que abra el juego de la relación con Kirchner. Y piden garantías sobre el objetivo político del acto que prepara la CGT
Los tironeos en la relación con Néstor Kirchner por la participación sindical en las listas del PJ y dentro del Gobierno y las suspicacias sobre el verdadero objetivo político de Hugo Moyano con el acto que los gremios preparan para el 30 de abril, comenzaron a abrir grietas dentro de la CGT, que amenazan derivar en un nuevo escenario de ruptura en la conducción de la entidad justo en medio de la campaña electoral. Esa sensación quedó sobrevolando tras la última reunión del consejo directivo cegetista, el martes pasado, cuando los principales referentes del grupo de los "gordos" y los dirigentes Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (Uocra), del sector de "independientes", pegaron el faltazo al encuentro, en un gesto con el que buscaron marcarle límites al moyanismo y exigirle que abra el juego de la relación con Kirchner al resto de la cúpula gremial.

La presión del grupo que comanda Armando Cavalieri, Oscar Lescano y Carlos West Ocampo, a los que se sumaron los independientes, fue un poco más allá de las exigencias. Algunos dirigentes plantearon abiertamente al moyanismo que no movilizarán a sus gremios al acto si en forma previa no obtienen garantías del sentido de esa demostración de fuerza y su lectura política. "Acá hay que entender que la CGT es más que Camioneros y las decisiones se deben tomar entre todos", advirtió uno de los gremialistas, sin ocultar su molestia con el jefe sindical. Otro dirigente apuntó más directo: "Queremos saber cuál es el objetivo del acto y si los beneficios son para todos. No vamos a mover gente para hacerle el juego a alguno que tenga sueños de candidato".

La amenaza de los gordos puso en alerta a todo el entorno de Moyano, desde donde aseguraron que la falta de compromiso de ese sector con la movilización del acto será leída como una declaración de guerra en la interna sindical. "Si no van al acto se rompe la CGT, es así de simple", enfatizó un dirigente cercano al camionero.

Justamente para evitar un escenario de ruptura y en una apuesta para limar asperezas, Moyano intentará esta semana reunir a los miembros de la "mesa chica", asegurando la participación de gordos e independientes. Sin embargo, sus críticos internos llegarán con el renovado pedido para que abra el diálogo con Kirchner al resto de la dirigencia. Y como prueba le solicitarán que organice una reunión de todos los miembros de la mesa chica con el ex presidente.

"Cuando se unificó la CGT se resolvió armar una conducción colegiada para la negociación con el Gobierno. Pero no somos parte cuando los temas se discuten mano a mano con Kirchner", se quejó uno de los gordos. En ese sector están molestos por la falta de respuestas oficiales a algunos reclamos sindicales y sospechan estar "mal informados" sobre lo que negocia Moyano con Kirchner. "Parece que no nos cuenta todo", resumió.

En medio de esos cortocircuitos el camionero sigue adelante con la organización del acto con el que apuesta a reunir más de 100 mil personas en Avenida 9 de Julio y Belgrano el próximo 30 de abril. Esta semana se difundirán los spots televisivos y aparecerán los afiches del encuentro convocado bajo la consigna: "Para consolidar un proyecto nacional, los protagonistas tenemos que ser los trabajadores".

Comentá la nota