NO TENIA OTRA SALIDA

Con la renuncia de Daffonchio, la minoría en el Concejo y la amenza de una nueva movilización en contra del aumento.
Las explicaciones esgrimidas por el intendente Zacca sobre su decisión de dejar sin efecto el aumento de tasas contrastan con el panorama político y social que se gestó en los últimos días a partir de la renuncia del Concejal Daffonchio.

Zacca mantuvo su intención de incrementar las tasas hasta que entendió que no tenía otro camino más que revocar esa decisión. El primer condicionamiento lo halló entre sus filas: ante la renuncia de Daffonchio se produjo el regreso de Treser y con él volvió el desmembramiento del bloque oficialista. Aunque hubiesen continuado con las medidas el concejal de Mechita no hubiese aprobado el aumento.

Entre los Mayores Contribuyentes también el gobierno encuentra un escollo. La presencia de Alberto Báncora como titular no da garantías de voto favorable. El secretario del ex Ministro Rivara desde que se peleó con Daffonchio y Zacca, tiene un distanciamiento con el gobierno que lo llevó a dar el visto bueno para que Záccaro y compañía presenten una lista en la elección de autoridades del partido.

La renuncia de Daffonchio volvió a instalar conflictos que no fueron superados en el partido Justicialista. Hay quienes sostienen en el PJ que la subsecretaria de Salud y Acción Social debe seguir el camino que eligió su hijo. De hecho el conflicto por el que se alejó Sebastián de su cargo tuvo su punto de partida en el área que comanda su madre.

Como viene sucediendo cada final de año, desde 2004, las medidas de gobierno no generan un consenso en la sociedad y hay algunos sectores que se movilizan. El tratamiento del aumento de tasas en la sesión preparatoria que implicó el regreso de Daffonchio al Concejo disparó una convocatoria a una movilización. Entre fines de 2007 y el primer semestre de 2008 el gobierno tuvo que absorber los impactos que significaron un cacerolazo frente al palacio por el aumento de tasas, bocinazos de los productores, tractorazos, actos frente al Municipio y un escrache en la casa de Zacca.

Esta instancia también lo encuentra al Gobierno con algunas flaquezas producto de los lugares vacíos que quedan en Gabinete. A la ausencia de un Secretario de Gobierno se le suman la falta de la jefa de Bromatología y el probable alejamiento de Adalberto Beorlegui, uno de los funcionarios que acompaña a Zacca desde el comienzo de la primera gestión. Esta situación le demanda tomar decisiones para recomponer sus filas en cargos que revisten importancia.

Se llega a este punto del análisis sin haber mencionado a la oposición. El bloque de la UCR fue consecuente con lo que mencionó en un primer momento cuando dijo que no pensaba acompañar el Presupuesto 2009 con el aumento de tasas que proponía el Poder Ejecutivo. Esa postura del bloque opositor fue la que menos condicionó a Zacca porque entre sus filas halló los conflictos más complejos de desactivar.

También surge como condicionante la situación económica imperante con el impacto que puede provocar la sequía, que genera un descontento que aflora cuando se intercambian puntos de vista con los vecinos. Ese fue el argumento que empleó el intendente para justificar su marcha atrás por encima de los mencionados en los párrafos anteriores.

Era una marcha atrás o un callejón si salida. Zacca optó por volver sobre sus pasos evitando una manifestación, un revés en el Concejo y que los conflictos internos se profundicen aún más.

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