"Ya no tengo rivales"

"Ya no tengo rivales"
En el mejor trabajo de toda su campaña, Marcela Acuña GP10 a la mexicana Nava. Ahora busca desafíos.
Las últimas dos presentaciones de Marcela Acuña en el Luna Park le permitieron delinear su perfil para la historia. Si su victoria del 4 de diciembre ante la jujeña Alejandra Oliveras la confirmó como ídola (la unificación ante Locomotora dejó chico el estadio de Corrientes y Bouchard), el éxito del jueves ante la mexicana Jackie Nava dejó claro que La Tigresa se quedó sin oponentes en los 55,330 kg.

Ante una rival como la tijuanense, que llegaba como campeona interina supergallo del CMB y con un buen historial de 19-2-1 (10 ko), la formoseña dejó en claro su evolución como boxeadora, mérito del rincón que conforman su marido Ramón Chaparro y el profesor Jorge Ocampo. Sólida y segura, mandó desde la primera campana y con un boxeo sencillo y eficiente no le permitió a la visitante hacer lo que más le gusta: la pelea corta.

"Ella me estudió en otras peleas y pensó que yo sólo tenía la derecha. Y la volví loca con la izquierda. Va a soñar con la izquierda. Si hasta la tiré al final con dos zurdas. Cuando ví que no podía pararlas, ahí empecé a embocarla con la derecha cruzada. Le mostré que yo soy la reina y ella sólo la princesa", explicó Acuña tras el combate, una pelea que empezó siendo uno de los desafíos más serios y terminó sin dudas, luego de que Nava fuera a la lona tres segundos antes de la campana final. Las tarjetas de los jurados fueron para los libros: el puertorriqueño Roberto Ramírez coincidió con Olé (99-90), el uruguayo Hugo de León la vio 98-92 y el local Héctor Primerano, 98-91. Así su récord se elevó a 32-5 (16 ko) y la faja del CMB (la de la AMB no estuvo en juego) quedó totalmente unificada.

-Si vas como diputada te voto: prometiste un gran espectáculo y lo hubo.

-Sí, anduve muy bien, ¿no? Me gustó. Cuando yo prometo algo, lo cumplo.

-¿Y ahora, Marcela?

-Me voy a tomar 15 días para descansar y hacer un par de viajes por el interior, dando charlas y exhibiciones. Estaré lista para pelear para fines de junio.

-¿Contra quién?

-Quedó claro que en supergallo ya no tengo rivales. Les gané a todas. Si quiere, le peleo de vuelta a la Oliveras, aunque no me parece un desafío deportivo. Sí es un buen negocio, porque le gano fácil y podemos hacer buena plata. Veremos si agarra viaje...

-¿Si no?

-Veremos con mi manager Osvaldo Rivero, pero me pasaría de categoría. No creo que suba a pluma, porque doy ventajas de tamaño. Creo que puedo dar bien gallo (53,525 kilos). Para esta pelea di 54,250 kg con comodidad. Quiero seguir peleando en el Luna o en cualquier lugar de la Argentina, me encanta el cariño de mi público.

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