"No me tengo que disculpar"

Diego no reculó tras el exabrupto y elevó la apuesta. Los que hablaron son antiargentinos y eso no lo perdono", dijo. Grondona lo bancó y confirmó que sigue.
La nota del día la tuvo Víctor Hugo en Competencia, el clásico de las tardes de Continental. Porque mientras muchos pensaban que Maradona "se guardaría" el día después de su "que la chupen", el entrenador de la Selección atendió el requerimiento de la producción del emblemático periodista.

Víctor Hugo no esquivó el bulto y preguntó de movida lo que había que preguntar. En esa respuesta, Diego, al que se escuchó mucho más sereno y aplomado que en la noche del Centenario, no demostró arrepentimiento pero sí un tono más aplacado. "Fue un desahogo... El que lo quiere tomar mal, que lo tome. Estuvimos una semana concentrados después de muchas críticas. Hay jugadores que lo sintieron, tuvimos que hablar mucho en cada habitación. Fue un desahogo mío y al que se sintió herido le pido disculpas si quiere y si no, lo lamento". El que esperaba un mea culpa o una autoflagelación del Diez estaba muy equivocado. Sin embargo, en términos maradonianos, las palabras de Diego, hasta ahí, podían entenderse como una bajada de cambio...

La nota transcurrió en términos futboleros en los que el entrenador deslizó conceptos sobre apellidos puntuales que le fueron requiriendo (ver Nombre...). Pero en el cierre de la entrevista, Víctor Hugo volvió sobre el gran tema y le ofreció a Maradona la chance de cerrar algo parecido a una disculpa. Y ahí, sí, definitivamente, el Diez mostró su intransigencia. "No voy a volver atrás. Cada uno sabe lo que dijo, sabe que nosotros entendíamos todo adentro de la concentración. Parecía que querían que la Selección se quedara afuera", arrancó. "No voy a volver atrás sobre este tema. La gente en la cancha de River el otro día sí se merece esto, porque gritó hasta el último minuto (NdR: dando a entender que les perdonaba a los hinchas los insultos al equipo). No me tengo que disculpar... Sí decir que por ahí fue un desahogo, pero nada más que eso. Los que hablaron, los que dijeron un montón de cosas saben bien que fueron antiargentinos y eso yo no lo perdono", remató.

La seguridad con la que Diego se paró para referirse a su exabrupto (imposible de defender, por violento pero además innecesario, ya que podría haber descargado su bronca -entendible, compresible- con otros modos) había encontrado un punto de apoyo sólido más temprano. En diferentes apariciones mediáticas, Julio Grondona, lejos de censurar al Diez o cuanto menos distanciarse, lo bancó. "Cualquiera puede decir cosas en determinados momentos, de las que luego se arrepiente. Hay que entenderlo. Hay muchos periodistas deportivos sin experiencia, hacen preguntas ante las que uno debe tener una serenidad total para no reaccionar", justificó el presidente de la AFA, quien cerró confirmando a Diego: "Maradona no se va. Ahora, si pierde las energías como le pasó a Bielsa, es otra cosa. Aunque dudo que las pierda porque está hecho un toro".

Sudáfrica, allá vamos...

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