"¿Tengo que buscar peronismo para gobernar? No es fundamental".

A una semana de las elecciones, la candidata a diputada nacional por el PRO se despega de la interna del justicialismo. Dice que no le preocupa si Macri "llega a la presidencia con o sin" el PJ. Y afirma que aún ve posible un futuro acuerdo con Carrió.
-Hace dos años emergió como la "humanizadora de Mauricio Macri". Logró amortiguar los golpes. ¿Fue más fácil ser candidata opositora que del oficialismo?–Siempre es más fácil presentarse como candidato cuando no tenés una responsabilidad de la que tenés que dar cuentas. Sobre todo en una cancha donde la crítica a la gestión no se hace con altura sino con superficialidad, mentiras y chicanas.

–¿Qué críticas le molestaron?

–Las que son mentiras.

–¿Por ejemplo?

–Cuando se dice que Macri no cumplió con los 10 km de subtes. Eso es decir media verdad. Nosotros planteamos, que la obra era con financiamiento nacional o internacional, y lo habíamos conseguido. El proyecto está hecho, la ingeniería está hecha. Está la ley votada también por diputados del kirchnerismo. Pero lo trabaron a nivel nacional. No decir esa otra parte es decir media verdad. Eso me molesta.

–En 2003, 2005 y 2007 hicieron campaña basándose en los incumplimientos de los gobiernos de Ibarra y Telerman. Ellos tuvieron sus explicaciones y sus excusas. ¿No es lo que hacen ustedes ahora?

–No. Nosotros hemos avanzado en todas las áreas que dependen de nuestras herramientas. Hemos triplicado o cuadruplicado los índices de inversión. No siento que sea una excusa, es una realidad.

–Su campaña está centrada en promesas que dependen de la Nación. ¿Cómo piensa lograr las mayorías parlamentarias, más aún cuando muchos de esos pedidos implican una quita de recursos federales?

–Por un lado, se maduró mucho en relación con el federalismo y la autonomía de la Ciudad. Y a partir del 28 yo creo que cambian las mayorías parlamentarias. Todos nos hemos comprometido a garantizar el voto para la autonomía porteña. Hay un contexto de viabilidad.

–¿Y la pelea por los recursos?

–El federalismo en la Argentina no sólo está teniendo deudas importantes en la Ciudad, sino en todo el país. Todo el mundo puede ganar algo cediendo otra cosa.

–¿Cómo se imagina la articulación de la oposición en medio de la discusión por los futuros presidenciables?

–Desde hace un año y medio la oposición trabaja en forma conjunta en el Congreso. Lamentablemente eso no se pudo plasmar en lo electoral…

–¿Por qué lamentablemente?

–Hubiera sido interesante que diéramos un paso distinto en términos cualitativos y que hubiera un sistema político un poco más integrado.

–¿Todos contra Kirchner?

–No sé si todos contra Kirchner, pero varios intentamos integrar fuerzas. No sé si hubiese sido bueno integrarnos en el Acuerdo Cívico y Social, no sé cómo terminaba dándose. Por algo en el Congreso hubo tantas coincidencias. Tantas diferencias no hay.

–¿Por qué prevalecieron las diferencias?

–Se pusieron delante las candidaturas de los dirigentes para la próxima elección presidencial. Y, a pesar de tener un candidato a presidente, estuvimos absolutamente dispuestos a trabajar con otra fuerza que tiene una candidata a presidenta. Carrió salió inmediatamente a decir: "Yo no voy a trabajar nunca con Macri".

–¿Cree que existe un espacio en el que puedan convivir Carrió con De Narváez y Macri?

–Sí. Ella no habló mal de De Narváez ni de Solá. Por algo en el Congreso votan juntos el peronismo no K, los radicales, el PRO.

–No todos tienen los mismos planes. De Narváez quiere una interna del PJ para dirimir el liderazgo frente al kirchnerismo.

–Él es peronista y, si cree que su partido tiene que democratizarse, bienvenido sea. Él es nuestro aliado, no es afiliado al PRO. Nosotros tenemos un proyecto de partido que está creciendo. Si después somos aliados de una fuerza tradicional… veremos si es con el peronismo, si es con algunos intendentes radicales que se acercan y dicen: "Nosotros queremos el proyecto de Mauricio presidente". No me sacan el sueño.

–¿Cree que Macri puede llegar a 2011 sin su pata peronista?

–No me preocupa si Mauricio llega a la presidencia con o sin el peronismo. No es un tema. La preocupación es que lleguemos con buena gestión, con la preparación del partido a nivel nacional para tener referentes en las principales ciudades.

–Hay una vieja frase de la política argentina: "Sin el peronismo no se puede gobernar". ¿Coincide?

–No necesariamente. ¿Tengo que buscar peronismo para gobernar? No es fundamental. Sí hay que estar segura de que el proyecto que llevás adelante es serio y que la gente te sienta como representante porque le generás la sensación de que cambiás las cosas. Si hay leyes de hierro de la política, es problema de quienes las repiten.

–Tenían una meta que era conseguir mayoría propia en la Legislatura. ¿Llegan?

–Siempre es mejor tener la mayor cantidad de diputados posibles porque, cuando estás en gestión de gobierno, la oposición no siempre acompaña. En la Legislatura tuvimos graves problemas con la Coalición Cívica, que ni siquiera votó la ley de policía, luego de haberla trabajado en conjunto.

–Si traslada a la Ciudad el razonamiento que hace la oposición a nivel nacional, que quiere imponer su agenda parlamentaria, ¿no se contradice con los reclamos que ustedes le hacen a la oposición porteña?

–Hay una diferencia abismal. Nosotros no hemos ido en contra de la Constitución, de la división de poderes; no hemos ido en contra de las instituciones. Acá se trata de reconstruir la república democrática, que se la llevaron puesta.

–¿Cree que habrá fraude el 28?

–Puede haberlo. Uno no tiene la certeza de que no va a haber trampas. Y eso es lo lamentable. ¡Se han visto tantas manipulaciones y cosas mal hechas en la campaña por parte del oficialismo!

–¿Por qué, habiendo hecho inicialmente un acuerdo con Duhalde, finalmente De Narváez apartó a todos sus candidatos?

–El acuerdo no era electoral. Duhalde no es candidato. Realmente no sé cuál es hoy su relación, si están apartados, o si conversan. A Duhalde le reconocemos haber manejado una situación muy difícil con racionalidad.

–¿No está minimizando la capacidad de acción de Duhalde?

–No minimizo ni maximizo. Digo que las prácticas que mostró en estas elecciones el peronismo del conurbano son las prácticas que hay que cambiar. No sé cuál es el rol que le otorga Francisco a Duhalde. No hablo de esos temas con él. No me importa si él tiene una buena o mala relación con Duhalde.

–¿Cómo evalúa el crecimiento del espacio de Pino Solanas?

–Es un fenómeno de los que se vinculan con los discursos reivindicatorios, en este caso ligados a los recursos naturales. Son discursos muy atractivos. En algunos temas hemos acompañado a su espacio en el Congreso, como en la Ley de Glaciares.

–¿Podrán tener una agenda común con él en el Congreso?

–Claro que hay temas en los que coincidiremos. Pero él tiene una postura más cómoda desde el lugar donde está. No tiene ni tuvo responsabilidad de gobierno. Es cómodo ser testimonial.

–Kirchner insistió mucho con que, si la oposición gana el 28, volvemos a 2001. ¿Qué pasa si pierde el kirchnerismo?

–La Argentina empieza a tener una oportunidad en serio para mejorar el sistema democrático. Para reconstruir las instituciones. Y para que el kirchnerismo termine en 2011 su gobierno de una manera mucho más digna.

–¿No le parece que su análisis prescinde del matrimonio presidencial?

–Bueno, si el Gobierno se quiere martirizar y llevar la situación a una crisis de gobernabilidad, será pura responsabilidad de él. La oposición en lo más mínimo provocará eso. Ellos pueden respetar democráticamente lo que ocurra en las elecciones o llevarse la pelota y decir: "No juego más".

–De Narváez dijo que, si gana Kirchner, se queda con los depósitos. ¿Coincide?

–Hay muchos rumores sobre eso. Hay que estar atento e informado. Pero prefiero no opinar sobre estas cosas que asustan mucho a la gente y parece que se pueden convertir en la crónica de una muerte anunciada. No puedo opinar sobre cosas de las que no tengo información.

"La estatización de Aerolíneas no es inclusión"

-Esta semana entraron en una polémica con el gobierno nacional que los tildó de privatistas.

–Es una simplificación de la discusión. No se trata de si el modelo es estatizador o nacionalizador. Con eso se pretende instalar que privatizar son los 90 y lo otro es la justicia social. Y la verdad es que esta estatización de Aerolíneas es una cachetada a los valores de inclusión social. Estamos pagando una deuda de 600 millones de dólares con recursos públicos. ¿Eso es inclusión social? Mauricio opina que la deuda privada debía quedar en manos privadas

–¿Coincide con la mirada de Macri?

–No creo que necesariamente lo privado es mejor que lo estatal. Sí estoy convencida de que está haciendo una tranferencia millonaria de recursos al sector privado. ¡La cantidad de cosas que se podrían haber hecho para los que más lo necesitan!

"Con ‘Gran Cuñado’, los chicos te conocen"

-¿Cree que "Gran Cuñado" incidirá en el resultado electoral?

–Yo creo que no. Pero es sólo una intuición. Los que estudian estos fenómenos con herramientas de la ciencia social dicen que hay un pequeño porcentaje de la población que podría verse influido por este tema.

–¿Y por qué fue?

–Mucho no lo pensé. Tinelli arrancó con esto del derecho a réplica. Los políticos comenzaron a ir al programa. Nos invitaron a Mauricio y a mí. Y nos pareció divertido ir.

–Carrió dijo que se trataba del vaciamiento cultural de la política. ¿Se ve reflejada en esa crítica?

–En absoluto. Trabajo catorce horas por día. Soy absolutamente responsable con mi trabajo. Cuando tengo que hablar en serio, hablo en serio; cuando debo dar una conferencia sobre un tema intelectual, soy intelectual, y cuando me tengo que reír, me río.

–Mencionó que "Gran Cuñado" les acerca a los políticos a los más chicos. ¿No le parece que les muestra un costado superficial y despolitizado?

–Cuando fuimos con Francisco a las escuelas de Laprida en las que yo estudié, fue impresionante cuando él apareció en el patio. Todos los chicos, de quinto, sexto y séptimo grado, sabían quién era. Le pedían autógrafos y le decían: "¿Por qué bailaste con el doble?". Sentí que si "Gran Cuñado" no hubiera estado, Francisco hubiese sido un señor más para los chicos. Y a mí, prácticamente no me conocían.

–Sólo sabían de ese político que había bailado en televisión.

–Era un político y se le acercaron. Por lo menos se le acercaron y existe en sus cabezas. Probablemente estos chicos, cuando vean a De Narváez en la tele hablando de política, tal vez le presten más atención. Y claramente si, a la larga, el vínculo que se establece es sólo el chiste, será algo vacío que no servirá para nada.

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