"No tengo autocríticas"

Lejos de ocultar su perfil de hombre duro, Enrique Albistur ("Pepe") advertía ayer, el mismo día de su renuncia, que la culpa de sus abultadas causas judiciales la había tenido la prensa.
Artífice, junto con el matrimonio Kirchner, de un estilo esquivo hacia los medios, sobre todo los críticos, el hombre que manejó con discrecionalidad la millonaria pauta oficial subió la apuesta y en una entrevista telefónica con LA NACION, dijo que no se arrepentía de nada. "No tengo autocríticas para hacerme", declaró, mientras se despedía con un "seguiré siendo un soldado", dedicatoria de tono épico para sus jefes políticos.

-Usted es uno de los funcionarios más cuestionados por la Justicia. ¿Se fue por esas causas?

-Para nada. Y no estoy tan cuestionado. Tengo sólo dos causas. Como todos los que pasamos por la gestión, tenemos denunciadores. Todas mis causas judiciales nacieron de denuncias mediáticas sin sustento.

-Pero en las investigaciones está cuestionado por haber beneficiado con pauta oficial a empresas con las que tenía alguna cercanía.

-El juez Octavio Aráoz de Lamadrid, que se sacó un 1 en un examen, me llama a indagatoria sin haber hecho un peritaje contable de mis empresas. Está claro que son operaciones mediático-judiciales.

-¿No cree que esto se resolvería si hubiera criterios para la distribución de la publicidad del Estado y no quedara librada a la decisión de un gobierno?

-No. Es muy difícil fijar esos criterios. Además, también debería estar regulada la pauta de las empresas privadas, que deberían tener responsabilidad social.

-Pero el Estado debería dar el ejemplo...

-Al Estado se le pide más porque somos un gobierno peronista. Si gobernaran radicales, no dirían nada.

-Se va con una imagen pública muy dañada. ¿Le hace un favor a la Presidenta con su renuncia?

-Ningún funcionario que está en el frente de batalla tiene buena imagen, sobre todo cuando tenés en contra una sistemática campaña mediática. Es parte del juego. Si peleamos como lo hicimos por una nueva ley de medios, era obvio que nos iban a atacar como lo hicieron.

-¿Se arrepiente de algo?

-De nada. Volvería a hacer todo lo que hice. Yo puse todo de mí. Y no tengo mucha autocrítica para hacerme. Voy a seguir siendo un soldado y apoyaré este proyecto político desde el sector privado.

Se despidió con un pedido: quiso hacerle un agradecimiento especial a la Presidenta, y con tono de quien libra una batalla, finalizó: "Me conmueve dejar el puesto de lucha".

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