"Tenemos la voluntad de tomar a todos"

Néstor Otero sabe que está más cerca que nunca. Si bien está acostumbrado a construir terminales de colectivos en todo el país, incluso en otras partes de Latinoamérica, tiene sensaciones especiales con Mar del Plata.
Otero es el titular del grupo "Terminal Mar del Plata SA", a cargo del emprendimiento de manera integral. El objetivo es transformar la vieja estación de trenes en la Ferroautomotora con una superficie de 73.730 metros cuadrados, de los cuales 17.000 serán cubiertos.

Con la obra sin detenerse, hoy Otero debe resolver los problemas que suponen asegurarle el trabajo a quienes lo desarrollan en la actual Terminal.

-¿Le sorprende, ante la magnitud del emprendimiento, este tipo de problemas?

-A mí no me sorprende nada, estoy acostumbrado. En cada terminal que abrimos, como la que acabamos de abrir en Santiago, tuvimos el mismo problema. En realidad, no es un problema porque nosotros le encontraremos una solución al trabajador, al asalariado. A todos los que trabajan en la Terminal. Nosotros tenemos la voluntad política y la decisión de tomar a todos los empleados que tenga la Terminal actual.

-Pero no con los actuales concesionarios, ¿verdad?

-Es real, no con todos los concesionarios, con algunos sí. Diarieros, bijouterie, regalería, telefónicas. A estos le vamos a tratar de dar solución para que tengan continuidad. No podemos hacer lo mismo con la gastronomía, los kioscos y la agencia de juego. Porque nosotros tenemos que tener un retorno que nos ayuda a solventar el gasto mensual y a tener una retribución por el esfuerzo y el capital que pusimos. Nosotros vinimos a trabajar y a tener una tasa de retorno normal, porque filántropos no somos.

-Sin correr del medio eso, que es clave, ya que se trata de un negocio, es de imaginar que no está en sus planes dejar gente sin trabajo, sino al contrario, generar nuevos puestos...

-La nueva terminal dará trabajo a más marplatenses que los que está dando la actual estación. Y respetaremos a los trabajadores de ahora, más los que se sumarán. Y a mí no me interesa si están en blanco o en negro. En la nueva terminal estarán todos en blanco y bajo la dependencia de los locatarios. Y habrá más empleados en general que en la terminal de ahora. Eso sí, yo no puedo hacerme cargo si un señor no los indemniza cuando estuvo lucrando con el empleado durante tantos años. Yo creo que todas las empresas, dentro de su costo, tienen que tener un fondo destinado para eventuales despidos o para cuando se termine la concesión.

-Tras la reunión, ¿cree que la solución llegará para todos?

-Para dos partes habrá solución. Los concesionarios tendrán que pagar un alquiler de plaza, un canon mensual y tener su garantía real. Y que reúna condiciones de garantías elementales. Este negocio lo conozco, sé lo que quiero y sé a dónde voy. La gastronomía y los kioscos están concesionados de antemano, porque van a pagar un alquiler sumamente alto. Van a pagar 120 mil pesos por mes y yo no puedo desperdiciar eso, porque a nosotros el negocio nos tiene que cerrar. Con todo el conjunto de ingresos, debemos llevar adelante la explotación comercial. Está claro.

-¿Cómo considera que avanzan las obras?

-Yo a la obra la sigo día a día desde la óptica fotográfica y porque viajo mucho. Además de los informes del cuerpo técnico nuestro que viene toda la semana. Sabemos que la obra no se detiene y nosotros necesitamos tener la terminal operable.

-¿Puede alterar la marcha un resultado específico en las elecciones de junio?

-No influirá en absoluto lo que suceda durante las elecciones de junio. Para nada porque la obra la hacemos con recursos propios. Tal es así que venimos haciendo todo con un tremendo esfuerzo y porque es nuestra forma de trabajar.

-¿Cómo imagina la nueva terminal y su impacto en la ciudad?

-La nueva terminal no cambiará mucho la fisonomía de Mar del Plata pero sí le aportará servicios, porque para cualquier visitante que viene a la ciudad es deplorable ver la actual terminal. En el mes de octubre del año pasado comenzamos la obra con una tolerancia de 36 meses para la finalización y pensando en la necesidad de una nueva estación, aceleramos lo más que pudimos. Y la vamos a concluir en 12 meses o como máximo 14 meses. Ahora habrá una terminal en serio, bien presentada y bien proyectada.

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