"Tenemos voluntad de diálogo"

El jefe del bloque K anticipa que desde Diputados actuará en consonancia con lo que planteó la Presidenta. Dice que el tema de las retenciones se debe resolver entre el Gobierno y el agro y que ahora la prioridad es el Presupuesto 2010.
Desde la presidencia del bloque de diputados K, Agustín Rossi se convirtió en una de las principales espadas parlamentarias del oficialismo. Desafió todos los pronósticos agoreros y consiguió su reelección como diputado en medio de la polarizada elección santafesina, donde el kirchnerismo salió tercero. Ahora toma como estandarte la propuesta presidencial de "diálogo" para afrontar el nuevo escenario legislativo tras la derrota electoral de junio. En esta entrevista con Página/12, Rossi afirmó que la agenda parlamentaria se debe consensuar entre oficialismo y oposición, que el Presupuesto 2010 es la prioridad en lo que queda del año legislativo y que el tema de las retenciones debe resolverse entre el Gobierno y los sectores agropecuarios. Insiste en que el PJ debe alinearse con el Ejecutivo "porque es el partido del Gobierno" y que trabajará para consolidar una candidatura presidencial en 2011 que surja del "espacio político del oficialismo".

–¿Cuál va a ser la postura del oficialismo frente a la agenda legislativa que se está elaborando en distintos sectores de la oposición y que incluye, entre otros temas, superpoderes, Consejo de la Magistratura y retenciones agropecuarias?

–Vamos a actuar en consonancia con la propuesta de diálogo que la Presidenta lanzó en Tucumán; por eso consideramos que debe ser una agenda compartida entre oficialismo y oposición. El tema más importante que vamos a tener en el segundo semestre del año va a ser el Presupuesto General de la Nación, que va a ser muy singular porque es el primero que tenemos con la crisis económica declarada. También va a derivar con temas que tienen que ver con los ingresos fiscales y con la administración del Presupuesto, donde la oposición, siempre que tratamos el Presupuesto, ha criticado. Lo que hay que hacer, en todo caso, es construir una agenda legislativa común.

–Están dispuestos a tratar estos temas que propone la oposición...

–Tenemos voluntad de diálogo. Para que haya diálogo hay que escuchar a unos y otros. Dialogar es escuchar lo que piensan los otros, pero también lo que piensa el oficialismo.

–También se hablaba de que el oficialismo intentaría recuperar la iniciativa con proyectos propios sobre planteos de la oposición, como por ejemplo un nuevo proyecto sobre retenciones móviles y segmentadas. ¿Se va a avanzar en ese sentido?

–¿Quién dijo eso?

–Lo dicen en el propio oficialismo e incluso dan nombres de los legisladores que estarían trabajando en los proyectos.

–El tema entre el campo y el Gobierno se tiene que resolver en el Ejecutivo, a través de la Secretaría de Agricultura. El Gobierno es quien debe definir las pautas de la política agropecuaria de acá para adelante. Si nos toca participar desde el Legislativo nuevamente, lo haremos y daremos nuestra opinión, pero me parece que con esta convocatoria de la Presidenta al diálogo está incluido también el sector agropecuario.

–El resultado electoral, sobre todo en algunos distritos importantes, ha sido un cimbronazo muy importante para el oficialismo. ¿Cómo lo asimiló el bloque de diputados?

–He estado trabajando estas dos semanas, he hablado con los legisladores, también con casi todos los gobernadores nuestros y he encontrado un muy buen clima de trabajo y colaboración.

–¿El oficialismo está obligado de ahora en más a tejer alianzas legislativas detrás de cada proyecto que promueva el Ejecutivo?

–Estará en sintonía con la propuesta que la Presidenta ha planteado: generar para la Argentina un clima de diálogo y consenso y vamos a trabajar en ese sentido, más allá de si tenemos o no la mayoría en la Cámara de Diputados.

–Había un sector crítico del peronismo, que se mantiene dentro del PJ, y que planteaba formar un interbloque federal. ¿Se lo comunicaron a usted?

–¿Quiénes?

–Ya lo habían hecho los diputados de Santa Fe y se podrían sumar cordobeses y entrerrianos.

–Sobre los diputados entrerrianos salió esa información y ellos lo desmintieron. Los tres diputados de Santa Fe ya habían armado su propio bloque antes de la elección.

–¿Cree que la evolución de la interna del PJ y los reacomodamientos que se produzcan van a influir en la tarea legislativa del oficialismo?

–No he encontrado ningún tipo de disidencia ni nadie que haya cuestionado o puesto en duda su continuidad dentro del bloque.

–¿Las modificaciones en el gabinete son una reacción a la derrota o un recambio natural por otro tipo de desgastes?

–Es un gabinete que está formado por funcionarios de probada capacidad de gestión y experiencia, como es el caso de Aníbal Fernández, Amado Boudou y Julio Alak. Cuando se plantea un cambio de gabinete se piensa en funcionarios que tienen experiencia en el área de sus respectivas provincias, como es el caso de Juan Manzur, o experiencias legislativas como es el caso de Mariano Recalde, que era asesor de nuestro bloque, o de Jorge Coscia, que era diputado. Es un gabinete con un perfil público mucho más alto, que va a potenciar claramente la gestión de Gobierno.

–¿Considera que debe haber más cambios en el Gobierno?

–Eso es una atribución de la Presidenta, sobre la que nunca opiné ni voy a opinar.

–Usted se reunió con la Presidenta antes de que se produzcan los cambios, ¿le ofrecieron un lugar en el Ejecutivo?

–No, no. Me reuní con la Presidenta a los pocos días de las elecciones. Estuvimos charlando bastante sobre lo que fue la elección en Santa Fe y cómo iba a quedar el mapa político en el Parlamento después del 10 de diciembre. Obviamente intercambiamos ideas y reflexiones. Fue una reunión de trabajo. Pero nunca hubo una propuesta o insinuación de ese tipo, con el que se especuló mucho antes de las elecciones.

–¿Va a seguir presidiendo el bloque después de la llegada de Néstor Kirchner a Diputados?

–Vamos a ver. Haré lo que hago siempre: le preguntaré a la Presidenta qué es lo que ella piensa y será quien tome la decisión. Las presidencias de los bloques parlamentarios del oficialismo tienen que estar en muchísima sintonía con el Poder Ejecutivo, sobre todo viendo el mapa político, donde el Parlamento va a ser de muchísimo protagonismo en los próximos años.

–¿Comparte o no el análisis que hizo la Presidenta sobre el resultado de las elecciones al otro día de los comicios?

–La Presidenta más que un análisis trazó una radiografía de cómo quedó el oficialismo tras la elección. Lo que todos los integrantes del oficialismo estamos haciendo es reflexionar sobre por qué perdimos la confianza de un sector de los argentinos.

–¿En la charla que tuvo con la Presidenta, deslizó algún análisis de cuáles fueron esos motivos?

–Obviamente que la Presidenta tiene su mirada sobre el resultado electoral y las causas, pero no me hizo ningún comentario en particular.

–¿Le hizo alguna sugerencia de cómo se debía encarar el trabajo parlamentario de aquí en más?

–Las mismas que ha hecho públicas ahora, que el trabajo parlamentario va a requerir de mucho diálogo y búsquedas de consensos.

–¿Lo sorprendió que la Presidenta haya tomado en su propuesta de reforma política el ejemplo de Santa Fe, con internas abiertas, simultáneas y obligatorias?

–No. Siempre hemos charlado con la Presidenta, que es una estudiosa de todo lo que tiene que ver con los sistemas electorales y buscar las formas de mejorar la calidad institucional, la experiencia de Santa Fe.

–Usted conoce muchos de los proyectos que se elaboraron en busca de una reforma política, ¿considera que hay algún tema en particular que se debe sumar a ese debate?

–Lo fundamental es el sistema para la elección de candidatos y la experiencia de Santa Fe fortalece a los partidos políticos, con estas elecciones de doble turno donde cada partido elige a todos sus candidatos para todos los cargos.

–¿Habló con Carlos Reutemann después de la elección?

–No, pero le dejé un mensaje en el contestador para felicitarlo por el triunfo electoral. El después lo hizo público y me agradeció el gesto.

–¿La decisión de ir a la elección con el PJ dividido fue una cuestión circunstancial o tiene que ver con las propuestas sobre modelos políticos y económicos diferentes?

–Es una discusión sobre el modelo de país. Nosotros fuimos la expresión electoral de respaldo a las políticas instaladas en el país a partir de mayo de 2003. La postura de Reutemann fue totalmente antagónica.

–¿Cree que Reutemann es un presidenciable para el PJ?

–Creo que todo eso de mirar al 2011 está bastante lejano todavía.

–¿Daniel Scioli es el hombre adecuado para dirigir esta transición en el PJ?

–El PJ tiene que respetar las autoridades elegidas hace apenas un año, que incluyen a todos los gobernadores, a sus principales referentes territoriales y a los jefes de sus bloques parlamentarios. El PJ tiene que ayudar a consolidar el proyecto del Gobierno. Es el partido del Gobierno.

–¿El objetivo es que el PJ llegue con un candidato único a las presidenciales de 2011?

–Habrá que ver; eso no lo puede anticipar nadie. En lo personal voy a trabajar para que ese candidato, sea hombre o mujer, represente al espacio político del oficialismo.

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