"Tenemos que hablar".

Silvera faltó a la primera práctica y se iría, Tula inhibió al club y Orión está más afuera que adentro. Por eso El Cholo se reunió con los dirigentes, en son de paz.
El "buen día, buen día", rapidito, por duplicado, sorprendió a muchos de los presentes en el regreso del plantel de San Lorenzo al trabajo. Considerando la coyuntura, el saludo, en boca de Diego Simeone, casi que no se esperaba. Es que, además de ver cómo se escurrió Adrián González, quien iba a seguir siendo el capitán de su equipo, en el primer día de trabajo figuró el nombre de Andrés Silvera en la lista de ausentes. Inesperado. Por eso, el entrenador aprovechó la presencia de varios dirigentes en la Ciudad Deportiva para establecer su urgencia. "Tenemos que hablar", les dijo luego del saludo formal, casi pidiendo clemencia. Lo cierto es que la desbandada continúa, materializada en la carta documento enviada por Cristian Tula en reclamo del pago de la deuda que el club tiene con él, en un nuevo faltazo del Cuqui y en la férrea intención de emigración de Agustín Orión. Con ese panorama, el Cholo se reunió durante más de tres horas con la dirigencia y Fabián Scoltore, en representación de Marcelo Tinelli, para limar asperezas. Todo fue en buenos términos, dicen. Pero por las dudas cruzan los dedos para evitar que el efecto González deje vacío el vestuario.

Por lo pronto, esa zona del Pedro Bidegain parece tierra arrasada. "Somos poquitos. Menos mal que vino Orode", le contó a Olé uno de los profesionales que se cambiaron en ese vestidor. Claro, el resto de los 21 jugadores que practicaron ayer son jóvenes de Inferiores, que estuvieron en el otro vestuario. Si incluso volvió el arquero Matías Vega, en virtud de la lesión de Bruno Centeno (ver Zapping). Claro, a la baja de González se sumó, sin que nadie supiera el motivo del faltazo, Silvera. ¿Qué le pasó al punta? "Se quedó en Comodoro Rivadavia y no quiere jugar más acá", le admitió a este diario uno de los jerarcas de Boedo. Lo seguro es que Tula ya inhibió, aunque tiene la intención de arreglar su desvinculación en buenos términos. Eso sí, considerando estos dos casos, ya atento a los rumores, Simeone no dejó pasar la oportunidad de charlar con los dirigentes, aprovechando que varios acompañaron a Rafael Savino por la mañana, para pagar el sueldo de mayo (prometieron que el miércoles pagan el de junio).

Por ahora, en Boedo reina la incertidumbre. De hecho, Agustín Orión sigue manteniendo conversaciones para definir su futuro, ya que su intención sigue siendo irse del club, pero no pretende recurrir al gremio, a pesar de que no le vienen cumpliendo con el plan de pago convenido. De hecho, su caso fue uno de los tratados en el meeting vespertino entre el técnico y la dirigencia. Y al enterarse del panorama, que incluye la posibilidad de que Juan Manuel Torres emigre al Tigres mexicano y de que Gonzalo Bergessio dé marcha atrás en su decisión de no jugar en Dubai (ver Sigue...), el Cholo ratificó que quiere un arquero, un defensor y un volante central. Incluso, sabiendo que Silvera tiene un pie y medio afuera, no estipuló como prioridad la llegada de un delantero (volvió Menseguez) y hasta tranquilizó a sus interlocutores hablando sobre los jóvenes que harán su primera pretemporada. Incluso, en ese encuentro, todos dieron su opinión sobre este complicado presente, quedó establecido que los dirigentes no tienen inconvenientes con Tinelli y el grupo inversor. Están mal pero van bien...

Comentá la nota