Una tendencia preocupante

Por: Ricardo Kirschbaum

Que el jefe de Gabinete haya admitido que había ordenado desconocer a la Justicia, es un hecho de una gravedad institucional inusitada. Y que la Policía haya aceptado una directiva política y no haya colaborado con el juez en el allanamiento a un gremio, subraya este acto de manifiesta irregularidad.

Lo lamentable es que no se trata de un caso aislado ni que la decisión del jefe de Gabinete, que ha sido ministro de Justicia, hubiera surgido de su ignorancia de la división de poderes. El problema es la tendencia a la arbitrariedad.

El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, ha declarado que está buscando la forma de reponer al procurador de la Corte provincial, removido en la época de Néstor Kirchner. La orden la dio la Corte Suprema de la Nación y la respuesta, primero, fue morosa. A la segunda advertencia, Peralta, en vez de cumplir de manera inmediata, continúa buscando las formas de seguir gambeteando el tema.

El caso de la fusión de Cablevisión con Multicanal, que había sido aprobada al final de la gestión de Néstor Kirchner por el mismo funcionario que hoy la niega, es también otro paso que refuerza esa tendencia a desconocer decisiones de la Justicia, ya que la cuestión está en esa órbita.

Es llamativa la actitud del jefe de Gabinete en su admisión pública de haber ordenado desconocer la decisión judicial. La interpretación de Fernández es que la cuestión se volvió abstracta como si él tuviera, acaso, la potestad de interpretar una decisión judicial como si él fuera un tribunal de alzada y no lo que es, un funcionario político del Poder Ejecutivo.

El presunto desacato de Aníbal y de la Policía ha sido denunciado. Ahora hay un nuevo intento, esta vez ante el ministro de Justicia, para que el Gobierno se digne a aceptar una decisión judicial.

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