El temporal le salió caro a la EPE

La Empresa Provincial de la Energía (EPE) debió invertir 1,5 millón de pesos para reparar los daños ocasionados por el temporal del sábado a la noche y poder normalizar el servicio eléctrico en toda la provincia.

La tormenta desatada el sábado por la noche, con vientos de hasta 100 kilómetros por hora, provocó averías en 76 líneas de media tensión, 871 zonas de baja tensión y en 185 subestaciones transformadoras de la EPE, produciendo serias restricciones en el abastecimiento eléctrico.

Las zonas de la provincia más damnificadas fueron el Gran Rosario, Santa Fe, Nelson, Arocena, Barrancas, Humboldt, Las Parejas y Cañada de Gómez, afectando a más de 300.000 clientes, que representan el 30 por ciento del universo que la EPE tiene en todo el territorio.

Ante la emergencia, se aplicó el plan de contingencias corporativo diseñado en el año 2008. Este dispositivo tiende a preservar el servicio eléctrico dando prioridad a la seguridad de las personas, instalaciones propias y de terceros.

Del plan de contingencia participa personal propio de la EPE, de la Dirección de Protección Civil, autoridades provinciales y de los distintos municipios y comunas; y cuenta con la supervisión permanente del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente,

El fenómeno climático, que en algunas localidades alcanzó las características de un tornado, demandó el despliegue de 450 agentes de la Empresa, de 120 camionetas y 22 grúas, lo que se tradujo en 16.500 horas hombre dedicadas a la solución de las diferentes situaciones.

Los Centros de atención telefónica recibieron 14.585 llamados y se originaron 4.200 reclamos.

En las primeras horas del domingo 11, los técnicos y operarios de la EPE comenzaron a relevar los daños sobre las principales redes de media y baja tensión, columnas, centros de distribución y otras instalaciones, logrando restablecer el servicio ese mismo día a más de 292.000 clientes.

Como es habitual para este tipo de situaciones extraordinarias, la empresa comenzó con la rehabilitación de los vínculos eléctricos en 33.000 voltios y 13.200 voltios, para luego proceder a la reposición gradual del tendido domiciliario, minimizando el tiempo de restablecimiento, maximizando seguridad y calidad de la prestación.

En este contexto, se priorizó la restitución del servicio a los clientes que cumplen con la atención de la salud, hospitales, clínicas, geriátricos, seguridad, aguas, cloacas y edificios de altura, entre otros.

La evolución de la resolución de los problemas de los damnificados muestra que, partiendo de las 20 del sábado con 289.000 personas con dificultades, a las 11 del domingo los clientes afectados habían descendido a 40.000.

En tanto, a las 22 del mismo día sólo restaba restablecer el servicio a 9.000 usuarios. Finalmente, el lunes a las 22 quedaban sólo 600 casos pendientes, que fueron resueltos antes de las 22 del martes.

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