TEMPERLEY | LA POLÉMICA CONTINÚA Los vecinos volvieron a pedir que quiten la antena del Lawn Tenis

Hace más de cinco meses la construcción de una antena de telefonía celular dentro del predio del club de la calle Ituzaingo al 200 despertó la polémica entre los vecinos y la empresa Claro. Desde entonces, los residentes se reúnen todas las semanas y ayer volvieron a manifestarse en la puerta del club para pedir que se quite la antena ya que consideraron que "es nociva para la salud".

Tras varios meses de lucha y de vaivenes judiciales, los vecinos de Temperley volvieron a reunirse en las puertas del Lawn Tenis de la calle Ituzaingo al 200. Allí pidieron, con un cacerolazo, que quiten la antena de telefonía celular que se encuentra dentro del predio ya que consideraron que "es nociva para la salud".

Desde las 19:30 decenas de vecinos comenzaron a juntarse en la esquina del club con pancartas y volantes que reclamaban "el desarme de la antena" de inmediato. Además, llevaron ollas, sartenes y sirenas para "impedir que se realice con normalidad el torneo Copa Amigos que organiza el club".

"Tratamos de impedir que se desarrollen las actividades de manera normal dentro del club porque el presidente de la institución se comprometió a ayudarnos para sacar la antena y no está haciendo nada para que eso suceda", comentó Norma Arceri, una de las vecinas que participó del reclamo.

Con las bocinas de los autos quienes pasaban por el lugar hacían oír su adhesión al pedido. "No entendemos por qué en el orden judicial está todo tan confuso. Lo único que queremos es que la saquen, no tiene autorización municipal para estar plantada allí ni tampoco el consentimiento de los vecinos que nos vemos afectados por la instalación de ese artefacto que trae problemas a la salud", aseguró Miguel Ángel Gargiulo.

Ya pasadas las 20:00, los vecinos se trasladaron al costado de las canchas de tenis en donde los socios del club "intentaban" jugar por "La copa Amigos" que organizó el Lawn Tenis de Temperley.

"Ese tipo de artefactos no pueden estar colocados en clubes ni tampoco cerca de las escuelas, y eso no fue respetado. Por eso no vamos a bajar los brazos y vamos a luchar hasta que sea desmantelada por completo", señalaron los vecinos.

En enero, el grupo de residentes habían logrado que se dictara la orden de desmantelamiento del artefacto y la lucha parecía haber llegado a su fin. Sin embargo, a mediados de febrero el caso pasó a los Tribunales de San Martín y allí la empresa obtuvo el permiso para continuar con la instalación.

Con "indignación e impotencia", continuaron peleando y presentaron un recurso de amparo, pero el viernes pasado fue revocado el pedido.

Según informaron los vecinos, el presidente de la institución deportiva, Roberto Echagüe, "se comprometió" a colaborar con ellos para desmantelar la antena pero "hasta no ayudó en nada".

Desde el comienzo de la lucha, quienes viven en la zona consultaron a la Defensoría del Pueblo, la cual señaló que la antena "no puede estar a menos de 350 metros de una institución escolar" y en este caso sólo a 100 metros hay un jardín, el 919, además de la Escuela 36, el Sanatorio Juncal y varios hogares geriátricos, entre otras instituciones.

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