Temores en la oposición

Sospechan que el proyecto puede apuntar a la reelección de los Kirchner
La oposición encendió una luz amarilla de alarma ante la inminente llegada al Congreso de un proyecto de reforma política que alienta el Gobierno. Teme que se trate de "otra trampa" del Poder Ejecutivo para imponer la candidatura de Néstor o de Cristina Kirchner en 2011 y restarles poder de fuego a los partidos opositores.

Según trascendió, la iniciativa del Gobierno contempla la introducción de elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias, como también el financiamiento estatal de las campañas electorales. Asimismo, incluiría fuertes exigencias a los partidos políticos que deseen participar de elecciones nacionales, como la necesidad de acreditar una importante cantidad de afiliaciones en todo el territorio nacional.

No le resultará tarea sencilla al oficialismo aprobar en tiempo récord esta norma, antes del 10 de diciembre. Primero, porque este tipo de legislación requiere mayoría agravada en ambas cámaras y, segundo, porque la oposición en su conjunto ya planteó algunas disidencias de fondo, aunque de manera dispar.

El radicalismo no mira con malos ojos la posibilidad de elecciones internas, abiertas y simultáneas, pero reclama la instrumentación de la boleta única (en reemplazo de la boleta sábana) y exige una fuerte regulación del uso de los fondos públicos por parte del Gobierno en momentos de campaña.

"Debe quedar muy claro que quien gobierna no debe sacar ventaja usando la caja pública para la campaña", advirtió el jefe del bloque de diputados radicales, Oscar Aguad.

En el PJ disidente, en cambio, observan que la obligación para los partidos de convocar a elecciones internas, abiertas y obligatorias estaría concebida para entronizar a Kirchner como candidato del PJ. "Sospecho que la reforma política es una nueva trampa del oficialismo para el proyecto reeleccionista de Néstor Kirchner", advirtió ayer el diputado Francisco de Narváez (Unión Pro), quien reclamó, al igual que Aguad, que se incluya la aplicación de la boleta única, mecanismo que el oficialismo no contemplaría.

También el Partido Socialista alienta la boleta única. Y cuestiona las fuertes restricciones a los partidos para participar en los comicios nacionales. Según los borradores de la iniciativa que circulan por algunos despachos legislativos, se obligaría a las agrupaciones a reunir al menos el 4 por mil de afiliados sobre el total del padrón nacional.

"No estamos de acuerdo con esto, y reclamaremos una fuerte regulación de la publicidad oficial", sostuvo la diputada Silvia Augsburger (Partido Socialista).

Las restricciones para participar de elecciones nacionales ya desataron preocupación en los partidos más pequeños, como los de la centroizquierda, que pusieron el grito en el cielo. "No vamos a consentir que se pretenda eliminar la participación de los partidos minoritarios", enfatizó Claudio Lozano (Proyecto Sur).

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