Temor por más violencia del Suoem

Activistas gremiales secuestraron ayer en su despacho a la secretaria Marcela Almagro. La quisieron obligar a firmar la derogación de los concursos. Presuntos preparativos de ataques con bazookas y líquido mortuorio.
El gremio municipal nuevamente se ha erizado. Venía reclamando con dificultades un aumento del 9,3% de los sueldos, pero el orden de prioridades resuelto por Daniel Giacomino en los pagos de setiembre, amagando con desfinanciar los sueldos de ese mes, retempló el frente interno del gremio que ahora, retonificado, va por más y quiere que se anulen los concursos para cargos de la Secretaría de Salud, cuyo primer llamado ya se realizó hace 14 días.

Una señal de cómo está hoy Rubén Daniele, el capo del Suoem, toreando a la Municipalidad, volviendo al lenguaje que más excita a los afiliados, lo confirma: le llamó "crápula" y "mentiroso" al intendente y mandó "embajadores" a copar la Secretaría de Salud, con la titular Marcela Almagro adentro, por citar rápidamente dos ejemplos.

Darío Sánchez, delegado de los trabajadores del área de Salud, puso negro sobre blanco al hablar con Cadena 3: el gremio quiere que se frenen los concursos porque van a dejar afuera a más de 400 empleados, y que si realizaban estos concursos, pretende que antes esos contratados pasen a planta permanente. Obvio que esto transformaría en absolutamente ridículos los concursos.

La asonada se concretó al mediodía, cuando un grupo de gremialistas impidió que Almagro saliera libremente de su oficina, exigiéndole que firmara un petitorio, que significaba la anulación del llamado a concursos. Luego, ésta hizo una presentación judicial.

Se trata de 131 cargos para médicos y enfermeros, en los términos de las previsiones de la Carta Orgánica Municipal (ver aparte), sancionada en 1995 y nunca aplicada, que consiste en "concursos públicos", es decir abiertos, y que por lo tanto no sean solamente para los profesionales contratados o con contratos de locación de servicio (monotributistas) con el municipio.

Los municipales han decretado un paro y movilización para el próximo miércoles, en reclamo de un combo que incluye un incremento salarial ya no del 9,% sino del 11% o 12%, impactando ahora en el reclamo las inflaciones acumuladas en los dos últimos meses.

Ya Daniele se siente absolutamente relevado de hablar sobre la cláusula que firmó hace dos meses y medio, de un tope del 60% de los recursos municipales a sueldo: el extemporáneo amague de pagar los sueldos de setiembre en dos cuotas lo hizo posible. Y si algo más hiciera falta, allí están los concursos abiertos en Salud, los primeros -si es que llegan a concretarse- desde que existe ésta exigencia en la Carta Orgánica.

De esta manera, el intendente de Córdoba más frágil en la historia reciente de la ciudad, a excepción de Germán Kammerath, es el que le ha abierto mayores frentes de confrontación. O Giacomino es temerario y mide los hechos o es temerariamente irresponsable. No hay tercera opción.

Anoche circulaban algunas versiones que indicaban que hoy "bajarían desde el Alto" (así le llaman a las áreas operativas) hacia el Palacio Municipal, con morteros y líquidos mortuorios, para hacer valer la concentración de otras áreas que se darán cita, como Salud y los CPC.

La intención es que la concentración de hoy se transforme en una autoconvocatoria a asamblea general. De allí a la toma del Palacio 6 de Julio y hechos de violencia escala Suoem hay un paso.

Por ahora, la Municipalidad pidió la intervención de la Secretaría de Trabajo de la Provincia en el conflicto, aunque no es seguro que se involucre sin un paro general, teniendo en cuenta, además, que un pedido similar ya le hizo por el conflicto del transporte.

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