El temor de la UCR a perder una banca salvó a Silvia Petitti

La UCR plasmó una decisión que terminó favoreciendo a la diputada que emitió 57 cheques sin fondos, en una conducta por lo menos dudosa. Quien debiera sucederla ante una renuncia sería una fregenista.
El radicalismo salió a defender a Silvia Petitti, y al parecer entendió que es un hecho minúsculo que un diputado emita nada menos que 57 cheques sin fondos, situación que a cualquier ciudadano le hubiera aparejado un problema importante. No sólo con quién pudo haber recibido ese documento ilusorio sino incluso con la justicia, si se produjera una denuncia por ejemplo por un posible desfalco.

¿Tendrá que ver con que si la diputada se apartara el lugar le correspondería a la integrante del Fregén, María Celeste Magnano?

Lo cierto es que ayer los popes del radicalismo, encabezados por el presidente del Comité Provincial, Mauro Pildaín, y otros referentes importantes entre los que se encontraban Juan Carlos Marino, Daniel Kroneberger -principal impulsor de la candidatura de Petitti-, Antonio Tomás Berhongaray, Francisco Torroba; y los diputados integrantes del bloque, optaron por una decisión "institucional" de respaldo a la legisladora.

Como si nada hubiera pasado. En un espíritu corporativo que no dejó de llamar la atención de quienes conocen la situación, y cómo evolucionaron los acontecimientos desde que LA ARENA publicó que Petitti había emitido 57 cheques sin fondos, ayer los radicales prefirieron entre otras cosas pensar que era una campaña periodística para "voltearle" un diputado. Una pregunta que surge del más elemental sentido común: ¿para qué?, ¿qué trascendencia ha tenido la actuación legislativa de Silvia Petitti; o su "carrera" política?, ¿a quién puede importarle tanto lo que haga, o no haga?

Lo cierto es que la próxima persona que aparece en la lista de diputados, y que debiera reemplazar a Petitti si esta renunciara o pidiera licencia es María Celeste Magnano, que milita en las filas del Fregén. ¿Quién es? Algunos recordaron que se trata de una persona oriunda también de General Pico, que fue secretaria de Mario Cayre en la Legislatura, y que sonaba para el equipo de Juan Carlos Passo si este hubiese accedido a la Municipalidad de la ciudad norteña.

Campaña inexistente.

Primero algunos pretendieron que los azules de la UCR estaban en alguna opereta conjugando acciones con un medio de comunicación, desconfianza que se supone habrá quedado desvirtuada cuando ayer el propio actual intendente de la ciudad Francisco Torroba, principal referente de la línea, fue uno de los que firmó el documento cobijando a la legisladora de la firma fácil.

¿Qué pasó con los diputados que el día anterior habían cuestionado a Petitti y sugerían una licencia hasta que arreglara sus cuestiones financieras, y que ayer se mostraron sumisos ante la presencia de los "jefes" partidarios? Este diario pudo saber que más de uno se marchó cabizbajo de la reunión, y aunque no lo dirán por disciplina partidaria en desacuerdo con la decisión adoptada.

¿Y Bergués?

Algo que quedó flotando en el ambiente es la situación sino débil por lo menos menoscabada del jefe del bloque del Frepam, Julio Bergués. El primero que salió a cuestionar que el periodismo se ocupara del tema, y que además expresó que era una situación de estricto orden particular.

Fue evidente que el lunes no pudo manejar el bloque y debió apelar a una reunión ampliada del radicalismo para torcer la voluntad de quienes aseguran no estar contra la legisladora, pero que sí entienden que lo sucedido pone al partido en un complicado contexto.

¿Cómo hará en el próximo período para conducir un bloque que, es muy claro, no aparece cohesionado y tampoco avala algunas actitudes de su presidente? Por ejemplo esa de enojarse y hacer público ese enfado cuando una legisladora de la oposición -Sandra Fonseca- no convocó en tiempo y forma a una comisión, y que pretende que se haga la vista gorda cuando en su propio bloque se produce una situación que golpeó y muy fuerte en la sociedad que de manera alguna merece ser tomada como ingenua.

Hace algunos meses los medios se ocuparon de la situación de un candidato a concejal por el PJ, Eduardo "Cala" Molteni también tuvo un problema con un par de cheques, a los que finalmente terminó pagando -no fueron ni por asomo 57- y fue condenado e inhabilitado por la justicia. ¿Si ahora actuara un fiscal investigando este tema de la diputada, saldría bien parada de la situación?

Lo cierto es que el radicalismo ha dado una muestra de protección que quebranta la confianza de la gente. Ni más ni menos.

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