El temor a un Irán nuclear

Casi todos los israelíes piensan que los iraníes tendrán su bomba pese a que Obama trate de negociar y que su país debería atacar. Un cuarto de los consultados dice que emigraría si Teherán consigue la bomba.
Francia acusó ayer al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de anticiparse al resultado de las discusiones de paz en Medio Oriente, al declarar que Jerusalén será "para siempre" la capital unificada del Estado hebreo. "La declaración hecha por el primer ministro israelí anteayer en Jerusalén prejuzga el estatuto final", declaró el portavoz adjunto del Ministerio francés de Relaciones Exteriores, Frederic Desagneaux, en respuesta a una pregunta.

"Para Francia, Jerusalén debe, en el marco de un acuerdo de paz negociado, convertirse en la capital de dos Estados", añadió, y subrayó que "son las partes las que tienen que llegar a un acuerdo final y general sobre el estatuto definitivo que ponga fin al conflicto".

Benjamín Netanyahu había reiterado el jueves que Jerusalén "será para siempre" la capital unificada de Israel, en una ceremonia para celebrar el 42º aniversario de la conquista y la anexión del sector oriental de la ciudad.

"Jerusalén es la capital de Israel. Lo fue siempre, lo será para siempre y nunca será dividida", declaró.

Por otra parte, casi un cuarto de los siete millones de ciudadanos de Israel considerarían dejar el país si Irán se convierte en una potencia militar nuclear, de acuerdo con una nueva encuesta. Esta también muestra que más del 40 por ciento de los israelíes creen que sus fuerzas militares deberían atacar las instalaciones nucleares de Irán sin esperar a ver si los planes del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre un compromiso diplomático con Teherán resultan o no.

Las conclusiones, de un estudio efectuado por el Centro de Estudios Iraníes de la Universidad de Tel Aviv, sacan a la luz el pesimismo entre los israelíes sobre el tema, con un 85 por ciento de los que contestaron expresando su preocupación de que Irán adquirirá un arma nuclear. Si los resultados reflejan correctamente el sentimiento público, sugieren que una catástrofe demográfica sin precedentes ocurriría en Israel si Irán obtiene una cabeza de ojiva.

El jefe del Centro de Tel Aviv, David Menashri, explicó los resultados de la encuesta por la encendida retórica de ambos bandos: "Parece que el lenguaje violento usado por el presidente Ahmadinejad y sus aseveraciones sobre borrar a Israel de las páginas de la historia, sumado al adelanto iraní en sus programas nucleares y balísticos, crearon una preocupación real entre los israelíes".

Añadió que "las declaraciones del público israelí y las conversaciones sobre la ‘amenaza existencial’" usada por los líderes israelíes para alertar al mundo de su preocupación sólo podía conducir a una ansiedad popular. El profesor Menashri, que defendió en el pasado el compromiso diplomático de Estados Unidos con Irán, dijo: "Aun así, creo que es importante notar que la mitad de la población encuestada (49 por ciento) todavía cree que se debería seguir una ruta diplomática. El diez por ciento cree que Israel mismo debería comprometerse en un intento diplomático con Irán".

Las mujeres y la gente mayor estaban particularmente temerosos de que Irán obtuviera armas nucleares. Un 83 por ciento de las mujeres dijeron que temían tal escenario, comparadas con el 78 por ciento de los hombres. Sorprendentemente, las conclusiones muestran que el 80 por ciento de los votantes de izquierda comparados con el 67 por ciento de los votantes de derecha, expresaron una profunda preocupación sobre un Irán nuclear. Los votantes centristas eran los más preocupados de todos, con el 88 por ciento diciendo que temían que Irán pudiera obtener la bomba.

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