Por temor, los docentes no se anotan para dar clases en barrios pobres

Por temor, los docentes no se anotan para dar clases en barrios pobres
Cada vez hay más vacantes en escuelas de Lugano, Soldati, La Boca, Bajo Flores y la Villa 31. Los especialistas alertan que está en juego el único igualador social que tienen los chicos de esas zonas.
Los maestros y los profesores de primarias y secundarias ya no quieren ir a dar clases a las zonas socialmente más vulnerables de la ciudad de Buenos Aires. "El guardapolvos dejó de ser un escudo" frente a la inseguridad, dicen los docentes (ver testimonios página 4). Y esa gota rebasó un vaso que ya estaba colmado porque se trata de escuelas con deterioro edilicio, falta de materiales didácticos, alumnos que abandonan o repiten de grado y cursos sobrepoblados. Por si no sobraran los motivos , agregan que no cobran adicional alguno ni el Estado no les garantiza apoyo por trabajar en esas zonas.

El sábado 14, de 64 cargos concursados,47 quedaron vacantes en los turnos mañana, tarde y noche. Lo mismo ocurrió al siguiente sábado y los estudiantes de los distritos 3, 7, 19 y 20 no tuvieron profesores que instruyan en Matemática, Lengua, Formación Ética y Ciudadana, Música, Plástica, Biología o Informática en su secundaria porque no hay profesores que quieran enseñar en sus escuelas.

"Eso sucede porque esas escuelas están ubicadas en las zonas más vulnerables", sentencia el diputado de la Coalición Cívica y ex jefe de gobierno porteño, Enrique Olivera, que dirige la Comisión de Educación de la Legislatura porteña.

La planilla del acto público de la Junta de Clasificación Docente de la Zona I, destinado a cubrir interinatos y suplencias para el ciclo lectivo 2009 a la que accedió Crítica de la Argentina, muestra los cargos que no fueron cubiertos. Algo que ocurre también con maestros de grado o bibliotecarios en otras escuelas que se ubican en barrios como Villa Lugano, Villa Soldati, La Boca, las villas 31 de Retiro o la 1.11.14 del Bajo Flores. Se trata de centros educativos que fueron creados después de la reforma de 1992 o las denominadas escuelas de reingreso, donde pocos docentes se arriesgan a dar clases por fuera de un gran compromiso social. Las 17 vacantes cubiertas fueron ocupadas por profesores de Historia del Diseño, Formación Ética y Ciudadana, Física, Biología y Ética Social e Individual.

"Los maestros que trabajan en estas escuelas enfrentan el doble desafío de atender las necesidades de aprendizaje y de contención social que presentan los chicos que provienen de familias más carenciadas. Muchos de ellos con gran compromiso social las eligen para llevar adelante su vocación e ideales pedagógicos. Otros, en cambio, eligen la zona sur porque es más fácil ingresar a la docencia allí y apenas acumulan "puntaje" buscan cargos en otras escuelas", dice el senador nacional y ex ministro de Educación de la Ciudad y de la Nación, Daniel Filmus.

LA AUSENCIA. "En los últimos años hubo ausencia de maestros en esos barrios porque bajaron salarios y por las malas condiciones laborales. Los maestros recibimos la misma paga por tener un grado con 35 alumnos que en uno con 14 y por eso un docente siempre va a elegir una escuela con mejores condiciones y una cantidad adecuada de estudiantes en el aula", afirma el titular de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, que da clases en el cuarto grado de la Escuela Nº 11 del Distrito Escolar 19 "Ignacio Fermín Rodríguez" del Bajo Flores, donde falta una bibliotecaria en el turno mañana porque la anterior se jubiló y desde que empezaron las clases la biblioteca está cerrada.

Graciela Sánchez está a cargo el tercer grado de la Escuela Nº 22 del Distrito Escolar 20, en Ciudad Oculta, donde trabaja hace 16 años. Dice que faltan docentes porque los trabajadores de zona sur son exigidos de una manera diferente que en otras jurisdicciones de la ciudad y que eso pesa a la hora de elegir el lugar de trabajo. "Existe un gran desgaste físico, emocional y pedagógico y en otras zonas eso no pasa. Elegí trabajar acá porque tengo un compromiso social concreto y por eso no pretendo menospreciar el trabajo de los demás docentes. Lo cierto es que tenemos realidades diametralmente opuestas con otros distritos escolares." Al enumerar esas diferencias, remarca: "En la zona sur tenemos salones con 38 alumnos, cuando en zona norte la matrícula llega a 14. Tenemos que estimular lo pedagógico porque los chicos luchan sólo por su supervivencia".

Para Daniel Mazzi, supervisor del Distrito Escolar 19, la problemática es muy grave: "La carrera docente ya no tiene el más mínimo atractivo para nadie y por eso cada vez tenemos menos alumnos en los profesorados y menor cantidad de egresados en la carrera de magisterio. Si a eso le sumamos la cantidad de docentes que se jubilan y que en los distritos lindantes a la provincia de Buenos Aires los maestros deciden quedarse en ese territorio en lugar de trabajar en Capital Federal porque se pagan sueldos más altos, entonces es lógico que prefieran dar clases en otras escuelas que acá".

En el sitio oficial del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, figura a propósito del Distrito 19: "Hoy el Distrito Escolar 19 cuenta con veintidós Escuelas Primarias, las cuales resultan escasas para la gran explosión demográfica producida a raíz de la localización en la zona de inmigrantes latinoamericanos y hermanos de provincias empobrecidas, llegados en busca de una situación de todos los aspectos de sus vidas, sobre todo en Educación". Crítica de la Argentina intentó comunicarse en distintas oportunidades durante esta semana con el Ministerio de Educación porteño para tratar este tema pero no obtuvo ninguna respuesta. Los maestros de las zonas desfavorables además son trasladados desde hace algunos años por combis que contrata el Ministerio de Educación porteño. como un modico modo de aportar algo de seguridad en el ingreso y egreso.

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