Por temor a despidos, los gremios no pedirán un plus salarial para fin de año

Es una decisión compartida por los principales sindicatos de la industria y los servicios. Temen que un nuevo reclamo salarial realimente la crisis y los despidos
En un cambio sustancial de lo que fue una política recurrente desde 2007, los principales gremios de la industria y los servicios no reclamarán este año el pago de un plus salarial en diciembre para compensar la caída de poder de compra por efecto de la inflación. Las razones de esa decisión se vinculan con los efectos de la crisis internacional y la desaceleración económica y el persistente temor de las cúpulas sindicales de que un nuevo pedido de incremento salarial abra la puerta para más despidos y suspensiones en actividades críticas.

"El país no está para eso, el sentido común dice que nó", declaró ayer el titular del gremio metalúrgico, Antonio Caló, sobre la posibilidad de solicitar a las cámaras empresarias del sector el pago una suma fija antes de fin de año, y postuló la necesidad de actuar con cautela frente al actual escenario económico."Los dirigentes gremiales siempre vamos a pedir más para nuestros trabajadores, pero yo entiendo que (este año) no va a haber (suma fija). El año que viene trataremos de recuperar el salario que los trabajadores se merecen", insistió Caló.

La postura del líder metalúrgico fue respaldada por referentes de otros poderosos sindicatos, que anticiparon que no tienen previsto plantear nuevos reclamos salariales antes de fin de año. Uno de ellos fue Mario Manrique, secretario general de los mecánicos de Smata, justamente el primer gremio que dos años atrás negoció con las terminales automotrices el pago de un plus salarial equivalente a un sueldo promedio y que constituyó después el caso testigo para el resto de las actividades.

Manrique anticipó ayer a El Cronista que "no está en los planes" de la conducción del Smata reclamar este año el mismo beneficio porque –según explicitó– todavía la actividad automotriz enfrenta dificultades derivadas de la crisis que no se han superado. "Seguimos sin horas extras y otros problemas. No estamos en condiciones de negociar un plus", sostuvo el dirigente.

También entre otros gremios industriales, como el caso de alimentación, admitieron no tener en agenda la alternativa de un reclamo por un suplemento salarial, más allá de los premios tradicionales establecidos en algunas empresas de la actividad.

El panorama en otros sectores es similar. "Plantear el pago de un bono cuando algunos gremios acaban de negociar los salarios y mientras no se observa una recuperación del mercado laboral sería contraproducente porque podríamos estar alentando nuevos despidos", advirtió un sindicalista del rubro de servicios.

Tanto en el gremio de la construcción, donde en el último año se produjo la pérdida de unos 100 mil puestos de trabajo, como en los sindicatos de Comercio, Sanidad y ferroviarios comparten esa misma opinión y consideran que "no hay mucho margen" para pedir otros aumentos, en especial en las actividades más golpeadas por la crisis.

Además, ni el propio jefe de la CGT y líder del Sindicato de camioneros, Hugo Moyano, parece tener previsto un reclamo en ese sentido, según las previsiones de las empresas de transporte de cargas, que no recibieron ningún pedido de adicional por fin de año.

En los últimos dos años la mayoría de los gremios acordó con las empresas el pago de suplementos salariales en los meses de diciembre o enero como una forma de compensar el desajuste generado entre los aumentos negociados en paritarias y la suba de la inflación. Si bien en la CGT admiten que este año los incrementos de precios afectaron el poder de compra de los sueldos, apuntan que la preocupación central gira en torno a la estabilidad del empleo.

Incluso, ya anticipan un escenario difícil para las paritarias de 2010. "El año que viene vamos a tener problemas para negociar salarios", advirtió un dirigente a la vez que pronosticó una agudización del escenario de conflictividad laboral instalado en los últimos meses.

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