Se temió un atentado en la asunción presidencial

Tenían datos sobre un complot de somalíes
NUEVA YORK.- Los servicios de inteligencia estadounidenses temían que un grupo de somalíes hiciera explotar una bomba durante la ceremonia de asunción del presidente Barack Obama, hace un año, e incluso se elaboraron planes de contingencia para reaccionar ante un posible magnicidio.

La ceremonia se desarrolló finalmente sin incidentes en las escaleras del Capitolio en Washington el 20 de enero de 2009, pero The New York Times reveló esta semana que la amenaza de un ataque a Obama fue tomada muy en serio.

El diario neoyorquino citó a responsables de los servicios de inteligencia que afirmaron que habrían tenido buenas razones para creer que un grupo de somalíes proveniente de Canadá iba a hacer explotar una bomba durante la ceremonia, que fue transmitida en directo al mundo entero.

"Todos los elementos indicaban que había una amenaza real que implicaba a individuos provenientes del extranjero", declaró al diario Juan Carlos Zarate, ex consejero del ex presidente George W. Bush en materia de terrorismo.

A tal punto se temía un ataque que hasta se decidió trasladar al secretario de Defensa, Robert Gates, a un lugar secreto en el estado de Virginia durante la ceremonia.

En caso de un atentado, Gates era considerado el más capacitado para asumir el cargo institucional ante una emergencia y por eso estuvo ausente en el acto de asunción.

El Times afirma que en vísperas de la asunción del mandatario, los responsables de los servicios de seguridad de Bush se reunieron con los principales asesores de Obama, entre ellos Hillary Clinton y John Brennan, para analizar la presunta amenaza. Obama fue informado de las versiones, consideradas "serias y atendibles", y decidió suspender un ensayo general de la ceremonia.

Los servicios de inteligencia finalmente declararon, 72 horas antes de la asunción, que el complot para matar a Obama había sido una falsa alarma.

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