El temible Moreno y sus dos mujeres

Por Jorge Oviedo

Viernes 6 de noviembre. Son las cinco de la tarde y el todopoderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ingresa en el despacho del todavía presidente de la Comisión Nacional de Valores, Eduardo Hecker.

Moreno, famoso por maltratar, insultar y amenazar a sus interlocutores, no está solo. Llega acompañado por su incondicional Beatriz Paglieri, quien con su paso por el Indec logró la mayor incredulidad de la historia respecto de las estadísticas públicas, y hoy directora por el Estado en Papel Prensa. El trío se completa con la escribana Marta Amelia Cascales, a quien pese a ser mucho mayor que Moreno se le atribuye una relación romántica con el funcionario. La presencia de Cascales no es un dato menor. A Moreno se le ha reprochado agraviar, insultar, presionar y amenazar, pero Cascales fue acusada de agredir a trompadas a una mujer que no simpatizaba con la política del Gobierno hacia el campo.

Fuentes inobjetables dijeron que los gritos habrían comenzado casi de inmediato. "Lo presionaron a Eduardo para que hiciera toda clase de locuras contra Papel Prensa, pero él se negó, porque es un tipo capaz, honesto y no se deja apretar", dijo uno de los informantes. El escándalo habría sido tan intenso que los gritos se habrían oído por todos los pisos de la sede de la CNV.

En el mercado aseguran que el poder de la CNV es muy grande sobre las compañías cotizantes. "Pueden exigirles lo que quieran, sumariar, investigar; el Gobierno se dio cuenta de que los directores por el Estado que colocó en las compañías sirven de mucho menos de lo que creía y entonces va por todo; la CNV no sólo puede denunciar penalmente, también se puede presentar como querellante y hacerle la vida imposible a quien quiera." El escándalo por el alejamiento de Hecker fue una bomba en el mercado. "No se necesita más que poner a un Moreno en la CNV para terminar de destrozar el mercado bursátil", dijo un financista.

Amado Boudou ha terminado haciendo un papel que lo favorece poco. Conocida la noticia del desplazamiento de Hecker, inició un raid radial para decir que lo había despedido él mismo y no Moreno. Es una pena que, si es cierto, no haya emitido un comunicado el día anterior en vez de hablar luego de que los hechos trascendieron.

Moreno ha sido acusado de hacer que la agencia oficial Télam emita cables con falsas declaraciones de ministros, respaldando sus posturas. También de haber falsificado comunicados de empresas que decían lo que el apodado "Napia" quería. Nunca como ahora logró crear la sospecha de que un ministro, que es supuestamente su superior, se allana a las presiones y repite lo que Moreno dicta.

Boudou acusó a Hecker de inacción. Pero los datos de la CNV muestran que o bien no tiene conocimiento acabado de lo que habla o distorsiona la información oficial. Cualquiera de las dos cosas sería gravísima. Sólo este año la CNV inició 30 sumarios. A una sola empresa le aplicó una multa de un millón de pesos. Las opiniones sobre el sucesor, Vanoli, están divididas: "Es un buen tipo, pero no sé cuánta capacidad de acción tendrá", señaló un especialista. Otros creen que es un "antimercado".

Comentá la nota