Temen que el subsidio por hijo no estimule el trabajo

Temen que el subsidio por hijo no estimule el trabajo
Según Nicolás Maza, subsecretario de Trabajo del gobernador K Beder Herrera, a algunas familias beneficiarias les convendrá "dejar de trabajar para cobrar ese aporte". También advierte sobre una suba del empleo en negro.
Desde La Rioja, una provincia alineada con la Casa Rosada, un funcionario del gobernador Luis Beder Herrera lanzó una polémica advertencia sobre el flamante subsidio a los chicos pobres que lanzó Cristina Kirchner. Según su apreciación, algunas familias podrían sacar cuentas y renunciar a planes con contraprestación de trabajo o, incluso, emplearse en negro.

Quien sacó a la luz los temores en torno al promocionado proyecto es el subsecretario de Trabajo de La Rioja, Nicolás Maza, un funcionario de carrera de esa repartición provincial. Maza admitió que las personas que perciben un plan social que implica una contra prestación laboral "le conviene dejar de trabajar para percibir el aporte" de 180 pesos por hijo anunciado la semana pasada por el gobierno nacional. Maza calculó que a 180 pesos por hijo, "si tiene cinco hijos, percibiría 900 pesos", muy por encima de los planes sociales actuales.

"Me reuní con la Anses y el Ministerio de Trabajo y lo que pasa es que al decreto le faltan complementarias que irán saliendo con distintas resoluciones", buscó suavizar en diálogo con Críticadigital. Según explicó, posteriormente los pagos de estos beneficios "van a absorber los planes sociales". "Me dijeron en Trabajo que el viernes van a tener un instructivo porque la misma norma dice que es incompatible cobrar dos planes", adelantó.

Las "incongruencias en el apurado" plan K que destaca Maza son varias. Por un lado, aparecen los casos de quienes cobrar subsidios o seguros de desempleo. "Esos casos tienen un período. Hay que ver si va a ser insertado automáticamente en estos planes", dijo.

Con mirada provinciana trajo a colación un tema que escapó a la lógica porteña: los trabajos migrantes. "Hay trabajos que duran 3 ó 4 meses, como las cosechas y las plantaciones. Si un trabajador está cobrando la asignación universal por hijo, cuando se los inscriba el plan se le cae –detalló-. Puede arreglar con el contratante que no lo inscriba, así cobra el sueldo esos meses y, a su vez, no pierde la asignación por hijo".

En lo que refiere a la posible incentivación del trabajo en negro, Maza se movió a la mirada del empleador: "Algunos inescrupulosos pueden contratar al alguien en negro por el mínimo, con un sueldo de 1.500 pesos, así permite que el trabajador cobre a su vez la asignación por hijo. Todas estas cosas no están contempladas en el proyecto", disparó.

"Puede incitar a que hay gente que trabaja media jornada y está registrado, dámela en negro y me aseguro un ingreso extra", agregó.

Por último, dejó su mirada sobre los planes sociales que se dan en algunos municipios y que los beneficiarios no están inscriptos en Anses. Contó, como ejemplo, el PROCALA, un plan que dan en su provincia a través de los municipios. Incluye capacitación laboral y 400 pesos por mes a cambio de algunas tareas. "Recolección de residuos o tareas de parquizado", aclaró Maza. Cuando saquen las cuentas, muchos de estos optarán por el plan gratuito de Cristina a cambio del trabajo para el municipio. Eso es lo que este funcionario sin pelos en la lengua teme que termine ocurriendo.

Maza, lejos de ser un político de raza, es un hombre que llegó a un alto cargo provincial por sus 23 años de carrera en la cartera de Trabajo riojana. Admitido amigo del ex gobernador Ángel Maza, llegó al cargo de su mano y, pese a la rivalidad entre su impulsor y Beder Herrera, se mantuvo en el cargo. "Yo tengo libertad de expresión yo llegué al cargo porque estoy capacitado, no por comer choripán en la unidad básica", explicó sin filtro a este medio.

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