Temen un parate en la Cámara baja bonaerense

La actividad parlamentaria de los diputados se ve afectada por el debilitamiento de la bancada del Frente para la Victoria. A las deserciones que sufrió este año se suman los desencuentros dentro del bloque por la necesidad del recambio legislativo. Se dificulta la aprobación de varios proyectos clave para Scioli.

La actividad parlamentaria de los diputados se ve afectada por el debilitamiento de la bancada del Frente para la Victoria. A las deserciones que sufrió este año se suman los desencuentros dentro del bloque por la necesidad del recambio legislativo. Se dificulta la aprobación de varios proyectos clave para Scioli.

"En la Cámara baja bonaerense hay un clima enrarecido". La afirmación se viene repetiendo entre los legisladores desde fines del año pasado, cuando comenzó a cambiar el mapa político del cuerpo. Pero ahora hay temor de que se paralice la actividad de la Cámara de diputados, debido a las dificultades que tiene el oficialismo para sancionar algunas leyes y al cierre de listas anticipado para las elecciones legislativas del 28 de junio, según confiaron varios legisladores consultados por Hoy.

El dato concreto es que el bloque del Frente para la Victoria (FpV) quedó disminuído y fracturado luego de la deserción de 11 de sus miembros al peronismo disidente a principios de este año. Ante ese éxodo, ahora, deberá contar con asistencia completa para alcanzar la mayoría propia. Es por eso que en las últimas sesiones el oficialismo parlamentario en la Cámara baja tuvo dificultades para aprobar leyes clave para la gestión del gobernador Scioli.

Algunas de ellas son el proyecto de ley de repatriación de capitales, que tuvo que dar marcha atrás en dos oportunidades y la concesión de las rutas 2 y 11, que todavía no tiene consenso para ser votada en el recinto. A esas iniciativas ahora se suma el proyecto de ley para adherir al fondo de coparticipación de las retenciones de la soja que, a pesar de contar con mayor adhesión es resisitido por gran parte de la oposición (ver aparte).

Sin embargo, la Cámara baja tiene previsto sesionar este lunes, luego de que se suspendió el encuentro pautado para el miércoles pasado, en medio del duelo por la muerte de Raúl Alfonsín. Aunque será difícil que se incluyan las inciativas polémicas por falta de consenso.

A todo esto se suma el inminente recambio legislativo, para el que se votará el 28 de junio. Es por eso que se espera poca actividad en la Cámara baja durante este mes. El cierre de listas es el sábado 9 de mayo y el armado de las candidaturas complica la actividad palamentaria, principalmente en el oficialismo donde el 60 por ciento de sus diputados deberán revalidar los mandatos.

"Hasta después del cierre de las listas va a ser muy difícil que tengamos sesión", adelantó un diputado a Hoy. La situación en el oficialismo es complicada. Por un lado cuenta con el número justo para aprobar las leyes sin el apoyo de la oposición, por otro le resultará difícil conformar a todos los sectores en el armado de las listas para las próximas elecciones. A todo esto se suma la amenaza del peronismo disidente, que tienta a más de un disconforme dentro del bloque FpV.

El panorama en la cámara baja es cada vez más hostil para el oficialismo. El bloque de los diez diputados de Unión Peronista se mostró combativo al oficialismo en su debut, en la primera sesión ordinaria del año. Además, se espera que los tres legisladores que responden a Francisco De Narváez y los dos del Pro de Mauricio Macri se integren con el peronismo disidente.

Por otro lado, los ex radicales K ya no acamponarán al Frente para la Victoria, al menos siete de los ocho que integran el bloque Concertación Plural y que hoy comulgan con el vicepresidente Julio Cobos. Mientras, la Coalición Cívica y la UCR también actuarán en conjunto, por lo que al oficialismo le queda menos margen para de alianza parlamentaria.

Comentá la nota